Una simple prueba de sangre podría detectar conmoción cerebral

Diagnosticar a un paciente con
una conmoción cerebral a menudo se basa solamente en la valoración del médico y
la presencia de síntomas clásicos, como dolor de cabeza, confusión, falta de coordinación,
pérdida de memoria, náusea, vómito, mareo, zumbido de oídos y somnolencia
excesiva. No obstante, a veces estos síntomas no aparecen hasta varios días
después de la lesión. Ello significa que los pacientes podrían no ser
conscientes de cuán grave es su lesión y regresar de inmediato al juego, solo
para arriesgarse a lesiones posteriores que podrían llevar a daño cerebral
permanente.

Pero unos investigadores dicen
que han desarrollado una manera con el potencial de diagnosticar una conmoción
cerebral más pronto y con muchas menos conjeturas. Un grupo de científicos ha
formulado una sencilla prueba de sangre que detecta evidencia de conmoción
cerebral casi de inmediato, permitiéndoles a los médicos iniciar el plan de
tratamiento correcto en un punto crítico de la lesión antes de que el daño
ocurrido sea irreversible. Los hallazgos fueron publicados el 28 de marzo en
JAMA Neurology.

“Esto podría cambiar finalmente
la manera en que diagnosticamos conmociones cerebrales, no solo en niños, sino
en cualquiera que sufra una lesión de la cabeza”, dijo en una declaración de
prensa la Dra. Linda Papa, una médica de urgencias en Orlando Health y la
principal autora del estudio. “Tenemos tantísimas pruebas de sangre para
diagnósticos de diferentes partes del cuerpo, como el corazón, el hígado y los
riñones, pero nunca ha habido una prueba de sangre confiable para identificar
trauma en el cerebro. Pensamos que esta prueba podría cambiar eso”.

La nueva prueba detecta un
biomarcador en la sangre llamado proteína ácida fibrilar glial (GFAP). Estas
proteínas rodean las neuronas en el cerebro y son liberadas cuando ocurre una
lesión en la cabeza. Para que las GFAP estén presentes en una prueba de sangre,
necesitan pasar la barrera cerebral-sanguínea; la proteína entrará en el flujo
sanguíneo de pacientes con conmoción cerebral, y serán detectables hasta una
semana después de que se sufrió la lesión.

Para llevar a cabo este
análisis, los investigadores revisaron los historiales médicos de 600 pacientes
en el transcurso de tres años. Hicieron referencias cruzadas de los resultados
de encefalogramas con pruebas de sangre. Al detectar la presencia de esta
proteína en la sangre, los investigadores fueron capaces de identificar
exactamente lesiones traumáticas cerebrales de leves a moderadas 97 por ciento
de las veces.

La prueba de sangre también
podría ayudar a reducir los costos en el diagnóstico de conmoción cerebral.
Cuando los médicos sospechan que un paciente tiene una conmoción, por lo
general ordenan una tomografía computarizada para ayudar a identificar la
presencia de lesiones en el cerebro. Pero estas pruebas son costosas y a veces
exponen innecesariamente al paciente a radiación. La radiación está vinculada
con algunos cánceres, por lo que es mejor mantener la exposición al mínimo,
especialmente en niños pequeños.

Un estudio previo llevado a
cabo por el mismo grupo de investigadores observó cuán efectiva es la prueba de
sangre para diagnosticar lesiones de cabeza en niños. Para ese estudio, los
investigadores analizaron los resultados de pruebas de sangre de 152 niños
hasta seis horas después de que sufrieron lesiones de cabeza. Ellos hallaron
que la prueba tenía 94 por ciento de efectividad en esta población base joven.
Al contrario de los adultos, los niños a menudo no son capaces de articular sus
síntomas, lo cual significa que un médico podría no diagnosticarlos con la
rapidez suficiente.

Según los Centros de Control y
Prevención de Enfermedades de EE UU, se calcula que 1.7 millones de personas
sufren lesiones traumáticas cerebrales cada año, y aproximadamente 75 por
ciento de esas lesiones son clasificadas clínicamente como conmociones
cerebrales con diferentes grados de severidad. La Academia Estadounidense de
Pediatría calcula que niños menores de 14 años hacen alrededor de 500 000
visitas a la sala de emergencias anualmente por lesión traumática cerebral. La
mayoría de las muertes que ocurren por conmoción cerebral están asociadas con
incidentes de “síndrome de segundo impacto”, los cuales en esencia son cuando
alguien sufre una lesión de cabeza, regresa a un deporte sin el descanso o
tratamiento apropiados, y luego es lesionado de nuevo.