La representación del Viacrucis de Jesús en la Parroquia de San Rafael, que se
realizó ayer Viernes Santo, fue interpretado en esta ocasión por el joven
Oscar Manuel Camargo Caudillo, quien conmovió a los asistentes con su
actuación y entrega en la encarnación de Cristo.
Es así que como todos los años en la colonia San Rafael, se montaron los
momentos de la Pasión de Cristo, frente a muchos devotos, familias y
curiosos que llEgaron a presenciar de esta escenificación.
Al ser uno de los viacrucis más tradicionales, también llenan las expectativas.
Partió del templo de la colonia, donde Jesús es traicionado, juzgado por los
sacerdotes del Sanedrín y piden al gobernador de Jerusalén, Poncio Pilatos
que sea crucificado.
Vestido de blanco, con huaraches y cabello largo, cargó su pesada cruz que
cae algunas veces, Jesús va recorriendo las 15 estaciones del Viacrucis hasta
llegar al cerro donde será crucificado. En este recorrido decenas de personas
lo acompañaban sin importar los fuertes rayos del sol.
En el trayecto los que interpretan a los soldados romanos lo latiguearon,
insultaron, golpearon. Se narró las estaciones que indican puntos claves
como el suicidio de Judas Iscariote, el amor y desesperación de María, Madre
de Dios, la mujer que sin importar nada, le limpia el rostro a Jesús, mientras a
lo lejos se ve el Monte del Calvario, donde sería crucificado.
Es ahí donde es despojado de sus ropas para ser clavado en la cruz.
El viacrucis terminó con el último aliento, mientras la multitud lo
contemplaba ante la poca clemencia romana, la condenación de los fariseos y
la piedad del mismo Cristo quien le pedía a Dios que los perdonara porque no
sabían lo que hacían.
Junto a los ladrones Dimas y Gestas, Jesús mostró una entrega total en el
recorrió y llegar al cerro donde tenían ya preparado para el momento clímax,
la muerte no sin antes voltear al cielo y decir “Dios mío, ¿Por qué me has
abandonado? Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Posteriormente
es bajado y es dejado en brazos de su madre, María.
El viacrucis tuvo una gran participación de los jóvenes de la Pastoral, quienes
realizaron la labor de coordinar la representación, todos bien identificados
con playeras rojas, los voluntarios que hicieron la valla humana con playera
verde, para ser identificados. Todo esto para estar al pendiente del público
así como de checar la seguridad y la hidratación de quienes asistieron.
A diferencia del año pasado, la escenificación tuvo un considerado pero
menor número de asistentes, así como el tiempo de duración, lo cual se
debió para evitar insolaciones tanto a actores como público. Esto por
recomendación de la autoridad.
Es así como el tradicional Viacrucis de San Rafael llegó a su fin como cada
año con la crucifixión de Jesucristo, dejando a todos los asistentes con un
buen sabor de boca.