El Instituto Lula denunció el domingo una campaña de “intimidación”
judicial y mediática contra el expresidente brasileño, investigado por
corrupción, y junto a sus abogados pidió que la corte suprema anule el
bloqueo de su nombramiento ministerial.
“Lula no ha sido acusado de ningún crimen, incluso después de haber
sido sometido a una verdadera invasión [de su vida privada] y a
intimidaciones en los últimos meses”, dijo el instituto, que denunció
asimismo un “acoso mediático”.
El instituto informó también que sus abogados, junto a un grupo de
juristas, enviaron una solicitud al presidente de la corte suprema,
Ricardo Lewandowski, para que deje sin efecto la decisión de otro juez
de ese tribunal que impide al exmandatario asumir el cargo de jefe de
gabinete de la presidenta Dilma Rousseff.
El magistrado Gilmar Mendes bloqueó el viernes la incorporación de
Lula al atribulado gobierno de su sucesora, por sospechar que esa
designación era ante todo una maniobra para dotarlo de fueros que lo
protegieran de la justicia ordinaria.
Mendes resolvió además devolver las investigaciones sobre Lula al
juez de primera instancia Sergio Moro, responsabilizado por el instituto
de gran parte de los abusos denunciados.
Lula, presidente de 2003 a 2010, es investigado por presunta
ocultación de bienes en el marco del escándalo de corrupción en la
estatal petrolera Petrobras.
Con información de AFP