A veces, un truco primitivo de un antepasado puede
resolver un problema complejo. La abuela de Norma Alcantar, investigadora de la
Universidad del Sur de Florida, usaba cactus para extraer sedimentos del agua
cuando vivía en la región rural de México. Ahora, un equipo de ingenieros
químicos dirigido por Alcantar está probando esa estrategia para limpiar de
todo, desde agua de mar contaminada con petróleo hasta agua para acuicultura.
En general, cuando tienes que limpiar agua utilizas un dispersante, un
compuesto químico que descompone las sustancias indeseables para poder
eliminarlas. Pues bien, el equipo de Alcantar ha descubierto que los azúcares
que contiene el mucílago —la parte pegajosa del cactus, la cual lo mantiene
hidratado— funcionan igual de bien que los dispersantes químicos, y son mucho
más amistosos con el medioambiente.
Cuando la abuela de Alcantar cocía nopales, mezclaba el
agua sobrante con agua de río contaminada, y esto hacía que los sedimentos se
separaran y flotaran a la superficie. En el laboratorio, el equipo observó que
el mucílago captura sólo los sedimentos, el arsénico y las bacterias. Al
principio, los investigadores usaron cactus para limpiar agua potable
contaminada después del terremoto de 2006 en Haití. Cuatro años más tarde
ocurrió el desastre en la plataforma Deepwater Horizon, lo cual llevó al equipo
de Alcantar a usar mucílago en un derrame petrolero simulado, y hallaron que
era tan eficaz como un dispersante químico.
El Laboratorio Marino y Acuario Mote de Sarasota, Florida,
pidió la ayuda de Alcantar para mejorar la eficacia en acuicultura. Cada vez
que recircula el agua en una granja de peces, las bacterias crecen y producen
compuestos apestosos que los peces absorben por la piel, sus tejidos y huevos.
El método de limpieza actual consiste en purgar los peces al momento de
cosecharlos usando agua fresca tratada con ozono, pero eso demora meses,
consume enormes cantidades de agua, y estresa mucho a los animales. La
investigación de Alcantar ha demostrado que, cuando añaden mucílago de cactus
al agua circulante del acuario del laboratorio, se reduce el olor y el mal
sabor. El siguiente paso será probar con perlas y polvos en los tanques de
esturión de Mote. Si tienen éxito, Alcantar dice que podrían reducir el tiempo
de purga de tres meses a sólo una semana.
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Publicado en cooperación con Newsweek/ Published in cooperation with Newsweek