La Casa Blanca dijo este jueves que está lista para apoyar una investigación de un tribunal penal internacional por el presunto genocidio llevado a cabo por el grupo Estado Islámico (EI) en Siria e Irak.
“Estados Unidos cooperará con los esfuerzos independientes de investigar el genocidio”, dijo el portavoz Josh Earnest, quien agregó que la administración estadounidense está dispuesta a apoyar la recopilación de pruebas.
Más temprano, el gobierno de Barack Obama había dicho que la masacre de cristianos, yazidis y chiítas en Irak y Siria por parte del grupo Estado Islámico (EI) equivalen a un genocidio, y se comprometió a detenerla.
“Daesh es genocida por auto-proclamación, por ideología y por acciones; por lo que dice, por lo que cree y por lo que hace”, dijo el secretario de Estado, John Kerry, utilizando la sigla en árabe (Daesh) para designar al grupo EI.
“Daesh es también responsable de crímenes de lesa humanidad y de limpiezas étnicas contra estos mismos grupos”, agregó Kerry.
Ya en marzo de 2015, investigadores de Naciones Unidas advirtieron que el autoproclamado Califato estaba tratando de acabar con los yazidis, una minoría religiosa que se remonta a tiempos pre-islámicos.
Por su parte, el Simon Wiesenthal Center, que trabaja en la conservación de la memoria de genocidios pasados y que hace campañas contra el fanatismo, se congratuló de la decisión de nombrar a cristianos y yazidis como víctimas.
“Reiteramos nuestro pedido de que Estados Unidos considere a estos dos grupos como prioritarios en la consideración de permiso de inmigración a nuestro país”, señala la organización.
Un vocero del departamento de Estado que pidió mantener el anonimato, dijo que la denominación de genocidio no cambia por sí misma las reglas para ser considerado refugiado, y que en la práctica los exiliados sirios ya reciben clemencia porque el EI viene cometiendo estas atrocidades desde tiempo atrás.
Después de este anuncio, el presidente de la cámara baja del Congreso que trata los temas de derechos humanos en el mundo, Chris Smith, dijo que ahora Washington debería empezar el cabildeo para armar un Corte Internacional del tipo de las que se crearon para los casos de Ruanda y Yugoslavia.
Con información de agencias.