El guante está reforzado con cubiertas giratorias, mismas
que se mantienen rectas con los movimientos ligeros y de vaivén –aunque sean
repetitivos- y se adaptan a los movimientos de la mano que son más amplios y
redondos, como servir un vaso de agua, agitar una cuchara en una taza, etc.
De acuerdo con la Parkinson’s Disease Foundation, hay entre
siete y diez millones de personas en todo el mundo que viven con este trastorno
neurológico degenerativo, el cual hasta el momento no tiene cura. Los pacientes
sufren de temblores –generalmente en las manos- que no pueden controlar, lo
cual afecta su vida diaria.
Los fármacos que se utilizan para tratar este padecimiento
disminuyen su efectividad con el paso del tiempo, además de que presentan
efectos secundarios como mareo, náuseas, confusión e incluso alucinaciones y
delirio.
Faii Ong, el fundador de GyroGlove, explicó para diversos
medios que la idea surgió luego de su contacto con diversos pacientes con esta
enfermedad, los cuales veían disminuida su calidad de vida por el padecimiento.
Creada apenas el año pasado, la empresa está compuesta por estudiantes y
graduados voluntarios, todos ellos especialistas en ingeniería eléctrica,
mecánica y biológica.