Un pastelillo o una sopa instantánea de
vez en cuando probablemente no te matarán si equilibras tu alimentación con
alimentos nutritivos, como frutas y verduras, cereales enteros y proteínas
magras. Pero en un nuevo estudio publicado el 9 de marzo en BMJ se descubrió que
estos alimentos rápidos son la principal fuente de sustento de demasiados
estadounidenses.
De acuerdo con el estudio, estos
alimentos denominados “ultraprocesados” aportan más de la mitad de
las calorías consumidas en la típica dieta estadounidense. Los alimentos
ultraprocesados comprenden elementos como los dulces, los bocadillos salados,
las golosinas empaquetadas y los productos de panadería como pasteles y
galletas, “nuggets” de pollo y pescado, así como las sopas instantáneas. Se
trata de alimentos que parecen soportar el paso del tiempo y que siguen siendo
comestibles de una forma bastante antinatural. Están llenos de emulsionantes,
aditivos, químicos y conservadores, así como altas concentraciones de azúcar,
sal y grasa.
Para el estudio, los investigadores
analizaron datos de 2009 a 2010 del Estudio Sobre la Salud y la Nutrición en
Estados Unidos, realizado por los Centros para el Control y la Prevención de
las Enfermedades de ese país. En el informe se analizaron los hábitos
alimenticios de más de 9 000 adultos en Estados Unidos. En promedio, las personas
analizadas en el estudio consumieron 2 070 calorías diarias.
Los investigadores descubrieron que un
sorprendente 58 por ciento de las calorías provenía de alimentos
ultraprocesados, y que los alimentos no procesados apenas constituían 30 por
ciento del consumo alimenticio diario. Los alimentos procesados, entre los que
se encuentran los productos de salchichonería, los quesos y los vegetales
enlatados, aportaron cerca de 10 por ciento de las calorías diarias. Los
alimentos clasificados como “ingredientes culinarios procesados”, como
el azúcar de mesa, los aceites vegetales y las grasas animales, aportaron 3 por
ciento de las calorías alimenticias.
En enero, el Departamento de
Agricultura de Estados Unidos y el Departamento de y Salud Y Servicios Humanos
de ese país publicaron nuevos lineamientos alimentarios, los cuales se
actualizan cada cinco años. Recomendaron a los estadounidenses que limitaran
las calorías derivadas del azúcar a un máximo de 10 por ciento del consumo diario
de alimentos. Esta ha sido la primera vez en que el comité que establece estos
lineamientos establece un límite cuantificable sobre el consumo de azúcar.
Es imposible evitar consumir enormes
cantidades de azúcar si hacemos la mayor parte de nuestras compras en la tienda
de comestibles de una estación de gasolina, ya que el azúcar adicional aporta
una de cada cinco calorías en este tipo de alimentos empaquetados. En el
estudio, los alimentos ultraprocesado parecieron ser la fuente principal de azúcar
refinada. Las únicas personas capaces de evitar excederse en el consumo de azúcar
diario recomendado fueron aquellas que consumieron menos de 20 por ciento de
sus calorías diarias a través de alimentos ultraprocesados. Los investigadores
sugieren que una manera eficaz de limitar el consumo de azúcar consiste
simplemente en disminuir el consumo de estas calorías vacías.
No es de sorprender que esos productos
no aporten nada en términos de valor nutricional. Sin embargo, lo peor es que
el consumo de alimentos ultraprocesados se relaciona con distintos trastornos
crónicos de la salud, entre ellos, la diabetes, la obesidad, ataques cardíacos,
apoplejía y cáncer.
Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek