Diana Gabriela, ejemplo de vocación de maestra en Chihuahua

Chihuahua, Chih.- Luego de seis años de estar laborando con dos responsabilidades; como maestra ante grupo y al mismo tiempo, encargada de la dirección de su escuela del nivel Preescolar, la profesora Diana Gabriela Chávez Muñoz finalmente recibirá su clave oficial como directora del Jardín de Niños “Teporike”, ubicado en la colonia Campesina de la ciudad de Chihuahua.
El nombramiento definitivo, junto con un incremento en su sueldo, le serán otorgados por haber sido una de las directivas de plantel con mejores calificaciones a nivel nacional durante la Evaluación al Desempeño Docente en Educación Básica.

Esta prueba, en el caso del estado de Chihuahua, fue aplicada por la SEP en noviembre pasado a poco más de tres mil docentes y directivos, en la cual la maestra Diana Gabriela logró altos puntajes, lo que la hizo acreedora a su nombramiento oficial al frente de la citada escuela.

La maestra señala que más que un obstáculo, las evaluaciones a maestros y directivos, son una oportunidad para prepararse mejor y prestar con ello un mejor servicio educativo a la niñez.
Exhorta por tanto a sus compañeras y compañeros trabajadores de la educación a que, antes de prestar oídos a los señalamientos que hay en contra de la evaluación, acudan personalmente y se informen de primera mano.

“Con estos primeros resultados de la evaluación pudimos constatar que tiene beneficios; hay que tranquilizarnos, relajarnos y acudir a los llamados que nos hacen, no sólo prestar oídos a tanta especulación, mejor cerciorarnos personalmente, eso más que nada”, señala.
Agrega que “como en todo trabajo, hay reglas y que mejor que aprovecharlas, volviéndolas una oportunidad para mejorar nuestro servicio.

Por ello reitera su llamado a maestras y maestros para que atiendan al llamado que se les hace, “pues no podemos olvidar que es parte de nuestras responsabilidades como servidores públicos que somos”.

En entrevista en su escuela, ubicada en la colonia Campesina, recuerda que la evaluación en la que participó se llevó a cabo en noviembre pasado, en una jornada en la cual se midieron las capacidades y conocimientos, tanto de directivos de escuelas como de docentes.

En esa ocasión esta prueba fue aplicada además a quienes, no teniendo aún su nombramiento formal como directoras y directores de plantel, en los hechos desempeñaban ese papel, como encargados de esa responsabilidad, pero sin el nombramiento respectivo, como en su caso personal.

Señaló que la evaluación se les aplicó en varias etapas, una teórica y otra práctica.
Como parte de ese proceso, cada sustentante debía presentar lo que se denomina como “portafolio de evidencias” de su trabajo, consistente en mostrar por ejemplo una serie de documentos que forman parte de su gestión y labores durante el ciclo escolar, tales como papelería y documentación diversa, bitácoras de los Consejos Técnicos, con los acuerdos y compromisos que se toman en este tipo de reuniones, así como informes y argumentaciones de las denominadas Rutas de Mejora de su escuela.