A pesar de que los científicos no han podido avistar este
asteroide desde hace dos años, sus cálculos rebelan que alcanzará su punto más
cercano a la Tierra el 8 de marzo, día en que será posible observarlo. En un
principio se dijo que el asteroide podría chocar contra nuestro planeta en
septiembre del próximo año. Sin embargo, miembros de la NASA desmintieron esta
noticia, asegurando que los cálculos más recientes contradicen esa información, por lo que en febrero pasado quitaron al asteroide de la lista de rocas espaciales que podrían impactar a nuestro mundo en los próximos 100 años.
El asteroide TX68, que tiene un diámetro de 30 metros, se
acercará al Planeta azul a una distancia de 20 mil kilómetros (diez veces más
cerca que la Luna) y pasará por el Polo Norte, por lo cual no existe riesgo de
que golpee algún satélite de comunicación, ya que estos orbitan a la altura del
Ecuador.
La órbita de este asteroide es algo inestable, lo que dificulta su observación y la predicción de la trayectoria que tomará. No obstante, por medio de un monitoreo constante -no avistamiento- los científicos de la NASA han logrado determinar que no existe el riesgo de que choque contra la Tierra a pesar de la cercanía.
Cabe recordar que un asteroide es un objeto rocoso que gira alrededor del Sol, generalmente entre Marte y Júpiter, aunque hay algunos como el TX68 que lo hacen más cerca del astro rey. También son llamados “planetas menores” y cuando entran en contacto con a atmósfera de la Tierra se transforman en meteoritos debido a la fricción y el calor.
Existen cuatro tipos de asteroides: los asteroides tipo C están formados por condritos carbonáceos, uno de los elementos más antiguos del Sistema Solar. Los tipo S son pétreos-ferrosos. Por su parte, los asteroides tipo M están formados de hierro y nníquel. Finalmente, los asteroides acondritos tienen una composición semejante a la lava terrestre.