Chihuahua, Chih.- Con el entusiasmo y voluntad de participar en los procesos de la democracia mexicana Dolores Alicia Hernández, de 61 años, inicio su educación básica en el Instituto Chihuahuense de Educación para los Adultos (ICHEA), luego de que fuera rechazada por el Instituto Nacional Electoral (INE), por no saber leer y escribir tras ser convocada a colaborar como funcionaria de casilla en las elecciones 2016.
“Lolita”, como la conocen sus seres queridos, es originaria de la comunidad de Norogachi, que se ubica en el municipio de Guachochi, de donde emigró hace algunos años a esta ciudad.
Contó que al notificar su cambio de domicilio a las autoridades y actualizar su credencial para votar, resultó seleccionada como funcionaria de casilla en su colonia para el próximo proceso electoral, pero al no cumplir con los requisitos de Ley, que incluyen saber leer y escribir su participación fue rechazada.
Dentro de las funciones que debió cumplir, estaba recibir, contar y registrar los votos emitidos el día de la elección: “Me explicaron de qué trata esta actividad y me gustaría ver y cuidar los votos de mis vecinos”.
En su comunidad no los enviaban a la escuela, pues se dedicaban a trabajar y debido a situaciones de violencia familiar, decidió cambiar de residencia, hasta que llegó a la pensión en la que actualmente vive, donde se dedica a elaborar tortillas de harina para venderlas en diferentes puestos de la calle Libertad, actividad con la que cubre sus gastos.
De acuerdo con la normatividad el INE establece que para ser funcionario de casilla, el ciudadano deberá tener conocimiento de lectoescritura, situación que en lugar de detenerla la motivó a estudiar en el ICHEA, donde quedo registrada su inscripción.