Ucrania envía a Eurovision 2016 canción de Crimea sobre el estalinismo

La canción participante ucraniana para
el Festival de la Canción Eurovision de 2016 será una triste balada sobre la
represión ejercida por Moscú contra la comunidad musulmana de Crimea. 

Cantada por Susana Jamaladinova,
conocida como Jamala , con estrofas en
inglés y el coro en crimeo tártaro, “1944” cuenta la historia de las
deportaciones masivas decrimeos tártaros realizadas por la URSS cerca del
final de la Segunda Guerra Mundial. La pieza parece haber ganado cierta resonancia
entre los ucranianos después de la anexión de Crimea por parte de Rusia,
ocurrida hace dos años.

Desde la anexión, la mayoría de los
medios de comunicación crimeos tártaros han enfrentado clausuras, mientras que
las nuevas medidas de seguridad contra la comunidad musulmana de la península han
despertado temores de una persecución continua.

La canción fue escogida durante una
final de seis participantes, mediante una combinación de votos del público
enviados por mensaje de texto, y los votos de los jueces.

Aunque Jamala era la favorita para
representar a Ucrania en Eurovision desde las primeras etapas del proceso de
selección, otras interpretaciones igualmente intensas le dieron una intensa
batalla en la final.

Hardkiss, una banda de rock con tintes
artísticos, interpretó su canción “Helpless” (Indefenso) muy al estilo de la
banda estadounidense Evanescence; la pieza también parece compartir algunos
paralelos con los sucesos recientes en Ucrania, pero sin presentar ninguna
referencia directa. La vocalista Yulia Sanina apareció en frente de un montaje
de edificios abandonados y cantó versos alusivos al renacimiento y al conflicto
como “Él huele a madera y a arma de fuego ” y “renacer siempre
duele”.

De hecho, aunque a los participantes en
Eurovision no se les permite hacer declaraciones políticas abiertas como parte
de sus interpretaciones, la política de la crisis de Ucrania tiene una curiosa
relación con el Festival de la Canción.

En 2015, Ucrania no envió ningún número
a la competencia por primera vez en más de 10 años debido a las limitaciones
financieras derivadas del conflicto.

En 2014, Ucrania envió a la veinteañera
Mariya Yaremchuk, cuya desenfadada canción de amor ” Tick-Tock” no
contenía ninguna referencia a sucesos actuales. Sin embargo, en la ceremonia,
la crisis de Ucrania no pasó desapercibida, cuando las participantes rusas, las
Hermanas Tolmachevy, fueron abucheadas perceptiblemente por el público.

En 2010, luego de varios años de enérgicos
temas pop y el primer enfrentamiento importante entre Kiev y Moscú sobre los precios
del gas, la cantante Alyosha representó a Ucrania con un tema oscuro y críptico
titulado “Sweet People” (Dulces personas). A través de la canción, la artista
instó al público a cesar los conflictos y pensar en “nuestra casa”.

En 2007, apenas tres años después de la
llamada Revolución Naranja, en la que el político proeuropeo Viktor Yushchenko
fue electo presidente de Ucrania, el país envió a una de sus concursantes más
polémicas hasta la fecha.

La artista travestí Verka Serdyuchka
terminó en segundo lugar con la canción “Dancing” en una presentación agobiantemente
afectada, y con una letra que parecía prácticamente sin sentido, hasta que los
espectadores rusos notaron que el coro, que aparentemente dice “I want you to
see/Lasha tumbai” (Quiero que veas/ Lasha tumbai ), en realidad sonaba más
parecido a “I want you to sing, Russia Goodbye” (Quiero que cantes, adiós
a Rusia). La artista insistió en que la letra hacía referencia a una frase
mongol que significa “crema batida.”

Ucrania ha ganado el Festival de la
Caución de Eurovision sólo una vez, en 2004, con la enérgica interpretación de
la cantante Ruslana, enfundada en ropas de cuero, de la canción adecuadamente
titulada, “Wild Dances” (Danzas salvajes). Ucrania también ha terminado dos
veces en el segundo puesto y una vez en el tercero.

Publicado en cooperación con Newsweek // Published in cooperation with Newsweek