Emma Coronel, de 26 años, es la tercera
esposa de Guzmán y ex reina de belleza nacida en California. Conoció a su
marido en 2006, cuando tenía 17 años y Guzmán se encontraba prófugo luego de su
primer escape de prisión, en 2001. La pareja contrajo matrimonio un año después,
en el cumpleaños número 18 de Coronel, y en 2011 dio a luz a gemelas justo en
las afueras de Los Ángeles. Sus hijas se encuentran entre los 19 hijos que, según
se cree, Guzmán ha procreado.
La entrevista de Coronel con Telemundo,
realizada la semana pasada, constituye la primera vez en que ella habla públicamente
acerca de sus ocho años de matrimonio con el líder del cártel de Sinaloa, una
de las más temibles organizaciones de tráfico de drogas del mundo. De acuerdo
con las acusaciones contra Guzmán, se piensa que esta organización ha traficado
al menos 800,000 kg de cocaína a Estados Unidos y otros países entre 2003 y 2014.
Guzmán, de 58 años, escapó de una prisión
mexicana de alta seguridad en julio pasado, a través de un túnel debajo de su
celda, y durante meses, las autoridades mexicanas fueron incapaces de
aprehenderlo, hasta que el actor Sean Penn realizó una infrecuente entrevista
para la revistaRolling
Stoneen octubre que, de acuerdo con las
autoridades, les ayudó a localizar al capo. Guzmán fue recapturado en enero y
encerrado en la misma prisión de la que escapó.
Desde el regreso de Guzmán, éste ha
estado incomunicado, señala Coronel, siendo vigilado constantemente por
guardias armados encapuchados y perros policía.
“Dicen que no lo están castigando,
pero por supuesto que sí”, declaró Coronel a Telemundo. “Están con él
todo el día, viéndolo en su celda. Están ahí todo el día. No lo dejan dormir,
no tiene privacidad ni para ir al baño.”
Coronel afirma que ignoraba el negocio de
tráfico de drogas de Guzmán, por el que enfrenta siete acusaciones penales en
varios estados federales de EE UU. Los cargos van desde conspiración para cometer
homicidio y secuestro hasta lavado de dinero y distribución de drogas.
“Cualquier cosa mala que ocurre en el
mundo, [la culpa es de] El Chapo”, dijo Coronel, añadiendo que no es el líder
mafioso más poderoso del mundo, aunque el gobierno mexicano trata de hacerlo
parecer así. “No es violento, no es descortés, nunca lo he visto decirle una
mala palabra a nadie”, añadió.
Coronel dijo a Telemundo que temía por
la vida de su marido.
“No sabemos si está comiendo
bien”, dijo. “En general, no sabemos en qué situación se encuentra
porque no hemos podido verlo.”
Después de su matrimonio, Coronel se
trasladó a Culiacán, México, donde terminó la secundaria y asistió a la
universidad a estudiar periodismo. Cuando se le preguntó acerca de la esperada
extradición de Guzmán a Estados Unidos, respondió, “Lo seguiré, porque estoy
enamorada de él”
Telemundo transmitirá la segunda parte
de su entrevista con Coronel el próximo fin de semana.
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Publicado en cooperación con Newsweek // Published in cooperation with Newsweek