Jason Dalton, de 45 años,
enfrenta 16 cargos, incluidos seis por asesinato, que podrían darle cadena
perpetua, dijo el fiscal del condado. Una investigación inicial de registros
indicó que Dalton no tenía historial criminal y ningún vínculo conocido con
grupos extremistas.
Los fiscales argumentan que
Dalton disparó al azar en distintas ocasiones a la gente en un período de cinco
horas el sábado en un complejo de apartamentos, una concesionaria de autos y un
restaurante Cracker Barrel en Kalamazoo, a unas 150 millas (240 km) al oeste de
Detroit.
La policía investiga reportes
de que Dalton también podría haber transportado a clientes del servicio de
llamado de autos Uber la noche de su locura. Dos personas fueron heridas en los
tiroteos, incluida una adolescente que al principio se pensó había muerto. No
se ha dado un motivo.
“La comunidad de Kalamazoo está
impactada por estos actos de violencia sin sentido que nos arrebataron tantas
vidas inocentes”, dijo Jeffrey Getting, fiscal del condado.
Las revisiones iniciales con
una agencia federal clave y el Centro Sureño Legal contra la Pobreza indican
que tanto las agencias del orden público como las contraterroristas desconocían
que Dalton tuviera algún tipo de conexión conocida con grupos extremistas.
“Este tipo no tenía historial
criminal”, dijo Jeff Hadley, jefe de policía de Kalamazoo, a CNN el lunes. “Hay
mucho que no sabemos al momento”.
Un representante de Uber
confirmó que Dalton era un chofer de la compañía y había pasado las revisiones
de antecedentes.
El ataque renovó el interés en
cómo la compañía filtra a los choferes, quienes usan sus vehículos personales
para transportar clientes a precios por lo general debajo de aquellos
establecidos por las compañías de taxis. Los críticos dicen que la compañía
nunca conoce en persona a los choferes potenciales.
Getting dijo el domingo que las
víctimas al parecer fueron elegidas al azar y les dispararon varias veces.
La Policía del Estado de
Michigan dijo que los tiroteos empezaron alrededor de las 5:30 p.m. (2230 GMT)
con el reporte de una mujer herida afuera de un edificio de apartamentos.
Alrededor de las 10 p.m., un padre y su hijo fueron asesinados en una
concesionaria de autos.
Dalton supuestamente abrió
fuego afuera del restaurante alrededor de 15 minutos después, matando a cuatro
mujeres identificadas como Mary Lou Nye, 62 años, de Baroda, Michigan; Dorothy
Brown, 74 años, Barbara Hawthorne, 68 años, y Mary Jo Nye, 60 años, todas ellas
de Battle Creek, Michigan, dijo la policía estatal.
Él fue arrestado sin incidentes
mientras se alejaba en auto del estacionamiento.
El Detroit Free Press dijo que
los vecinos describieron a Dalton como un padre de dos hijos que “amaba las
armas de fuego”, trabajaba con autos y tenía un empleo diurno como vendedor de
seguros.
Matt Mellen, pasajero de Uber,
dijo que se subió al auto de un hombre que probablemente era Dalton alrededor
de una hora antes de que empezaran los tiroteos y lo llevaron a un viaje
aterrador.
“Manejábamos cruzando las
líneas medias, cruzando sobre el césped, acelerando todo el tiempo y cuando nos
detuvimos, salté del auto y me alejé corriendo”, dijo Mellen a la televisora
local WMMT.
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Publicado en cooperación con Newsweek // Published in cooperation with Newsweek