Este martes, el autoproclamado “socialista” Bernie Sanders consiguió 58% de los votos en las primarias presidenciales en New Hampshire, dominadas por, contra 40% de Clinton, con el 18% de los votos escrutados entre los demócratas. Aunque aun no hay cifras divididas, el lunes pasado, Sanders ganó el 84% de los votos de electores demócratas entre 17 y 29 años.
Las razones más frecuentemente citadas por los votantes incluyen su llamado a una revolución política para limitar la codicia de Wall Street, restringir las donaciones de los multimillonarios a las campañas electorales, proporcionar un sistema de salud universal y educación universitaria pública gratuita, así como la legalización de la marihuana.
En la Universidad de New Hampshire, donde las matrículas arrancan en unos 17.000 dólares anuales, muchos estudiantes de se sienten identificados con su mensaje, aunque otros cuestionan que, pueda poner en práctica sus promesas de campaña de resultar electo.
“Es definitivamente muy interesante escuchar sobre Bernie Sanders y esta campaña en las bases que ha crecido para convertirse en un gran fenómeno”, dijo Kelly Pedersen, de 18 años, quien explica que para los estudiantes, “la deuda universitaria es una parte muy importante de nuestras vidas”.
En el campo demócrata, Sanders, impulsor de una revolución política en el país y apoyado por los más jóvenes, sale fortalecido con este amplio triunfo y pone en duda aún más el cómodo liderazgo de meses atrás de su rival y gran favorita.
Para el estudiante de Administración de Empresas Kendre Rodriguez, Sanders “cuenta una historia muy interesante y creo que parte de lanzarse a una campaña política implica lo bien uno que se conecta con la audiencia”, señaló.
La crítica más frecuente a Clinton posiblemente sea su mensaje con énfasis en su edad y experiencia la hiciera parecer egocéntrica mientras Sanders “dedica más tiempo a decir a los votantes lo que está dispuesto a hacer por ellos”.
Kyle McCrory, 22, estudiante de Asuntos Internacionales y Rusos, está de acuerdo con el juicio sobre Clinton, pero también dijo tener importantes reservas sobre Sanders.
A su parecer, ”Hillary parece un poco taimada y poco fiable”. “Parece estar muy desconectada con los votantes jóvenes y todos sus intentos por llegar a la juventud lucen muy artificiales”, explica.
Pese a reconocer la buena conexión de Sanders con los estudiantes, dijo que le preocupan sus posibilidades reales de ganar en un país donde su auto proclamado socialismo democrático también inspira desconfianza.
“Es como una mala palabra en Estados Unidos”, afirma McCrory. “Aún si uno tiene sentimientos amigables hacia eso, sabes que hay suficientes personas que no y que será una cruz”.
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Con información de AFP/JENNIE MATTHEW