La Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el Comité
para la protección de periodistas y Artículo 19, han exigido al gobierno federal que dé cuenta del paradero
de la periodista Anabel Flores Salazar, quien fue secuestrada en su domicilio
en el estado de Veracruz.
Artículo 19 calificó de “alarmante” el hecho de que el
primer comunicado de la Fiscalía establezca un vínculo entre Flores y la
delincuencia organizada, pues esto culpa a la víctima y violenta el proceso.
“La obligación de las autoridades de procuración de
justicia en investigar y no criminalizar a priori a las víctimas, más en un
contexto donde se ataca de manera constante a quienes ejercen el periodismo”,
afirmó la organización.
El CPJ se pronunció también publicando en su página de
Internet que “está alarmado por la
seguridad de Anabel Flores Salazar, una periodista de la fuente policíaca quien
fue secuestrada en su casa en Orizaba, en el estado de Veracruz, a las 2 de la
mañana de hoy, por hombres armados que decían tener una orden judicial para su
arresto […]”
“Estamos conmovidos por este secuestro e instamos a
las autoridades mexicanas a hacer todo lo que esté en su poder para localizar a
Anabel Flores Salazar y traerla a un lugar seguro,” afirmó Carlos Lauría,
el coordinador senior del Programa de las Américas del CPJ.
Lauría recordó en el comunicado que Veracruz es una de
las zonas más problemáticas para ejercer el periodismo y que 6 de los 11
periodistas asesinados desde 2011 en México han sido de ese estado.
La CNDH pidió a la Fiscalía estatal que tomara medidas
cautelares a favor de Anabel Flores y su familia. La presidenta de dicha organización mencionó también que
ellos tienen registros de 16 asesinatos a periodistas en el estado desde el 2000.
La labor periodística de Anabel Flores consistía en
cubrir la fuente policíaca para el diario el
Sol de Orizaba. Según recuento
de testigos, esta no es la primera vez en la que Flores tuvo problemas con
comandos armados, pues en 2014, mientras se encontraba en una fiesta, un grupo
de militares entró al lugar y comenzó a revisar a los presentes.
Según fuentes de Artículo 19, la reportera fue privada de
su libertad la madrugada de este lunes de su domicilio en una unidad
habitacional del municipio de Mariano Escobedo, localizado a las afueras de
Orizaba.
Sujetos armados, vestidos como militares y a borde de
camionetas entraron a su casa y realizaron una búsqueda en las recámaras. Al
encontrar a la periodista en su recámara, junto a su bebé de 15 días de nacido,
“la jalaron de las piernas y una persona de su familia intentó detenerlos pero
fue encañonada y empujada.”
Los sujetos dijeron al resto de los familiares que se
encontraban en la casa que tenían una orden de aprehensión. En respuesta a lo anterior, el
Gobernador del estado, Javier Duarte de Ochoa, dijo en su cuenta de Twitter que
“se activaron los protocolos para la búsqueda y localización de la reportera
Anabel Flores Salazar”. También informó que los vehículos que se usaron en el
hecho tienen reporte de robo.
La reportera fue
criminalizada por el gobierno
La Fiscalía General del Estado vinculó el hecho con la
delincuencia organizado. Esto fue condenado por las instituciones en defensa de
los periodistas y los derechos humanos.
La carpeta de investigación 211/2016 cuya línea se ha
centrado en la indagación de los vínculos de la reportera con el crimen
organizado. En esta se señala que el
30 de agosto del 2014 en Acultzingo, momento en el que se encontraba
acompañada por Víctor Osorio Santacruz, mejor conocido como “El Pantera”, quien
fue detenido por el ejército, de acuerdo a esa carpeta, por nexos
criminales.
La secretaría de Marina dio a conocer que fueron ellos
quien en 2011 capturaron a Osorio. Indicaron que ese sujeto era un comandante
de la policía veracruzana quien recibía hasta 10 mil pesos mensuales en
sobornos por parte de los zetas.
“Víctor Osorio Santacruz (a) “El Pantera”, quien fungía
como 2do. Comandante de la Policía Municipal en Ciudad Mendoza, Veracruz y al
mismo tiempo presuntamente desempeñaba funciones dentro del grupo delictivo, a
fin de vigilar los movimientos de las fuerzas federales en las vialidades
próximas a la región, así como servir de enlace entre las diferentes
corporaciones policiacas de dicho municipio y sicarios” dijo la Secretaría de
Marina.
“Osorio Santacruz fue localizado vistiendo uniforme de
policía, ingiriendo bebidas alcohólicas y escandalizando en la vía pública; al
solicitarle que se identificara, no pudo acreditar su pertenencia a alguna
corporación policiaca, por lo que con el objeto de remitirlo a la autoridad
ministerial competente, se le practicó una revisión corporal de rutina,
localizándole un sobre con 10 mil pesos y una lista que mostraba nombres
de presuntos elementos policiacos y mandos medios de diferentes municipios, así
como las cuotas que les correspondían por brindar apoyo a Los Zetas”, siguió.
Desde el 2010, fecha en la que Duarte de Ochoa asumió el
cargo en Veracruz, se tiene registro de al menos 15 periodistas asesinados y
tres más desaparecidos. Su gobierno ha insinuado en más de una ocasión que esos
periodistas tenían vínculos con el crimen organizado.
Con información de agencias.