SABINE ZEITOUNI recuerda el momento en que comprendió que su familia
tenía que salir de Francia. El 9 de enero de 2015, un pistolero que declaró su
alianza al grupo militante Estado Islámico (EI) mató a cuatro rehenes judíos
en un supermercado de kosher de París. Poco después, el gobierno francés
apostó guardias armados a la entrada de la escuela judía donde estudiaban
los hijos de Zeitouni, en el suburbio parisino de Boulogne-Billancourt. La
escuela aconsejó a los niños que ya no usaran sus yarmulkes fuera del salón
de clases.
Zeitouni, de 41 años, informó a su marido que era hora de marcharse.
“Tenemos que irnos, por el futuro de los niños”, recuerda haber dicho. El 1 de
julio hicieron las maletas y se mudaron a una casa en Kensal Rise, tranquilo
vecindario de North West London. “En Francia es difícil manifestar que eres
judío”, informa. Ahora, sus hijos de nueve y diez años, y su hija de siete, caminan
a casa desde North West London Jewish Day School vistiendo el uniforme
escolar —que lleva el nombre del colegio y una Estrella de David en la chaqueta—,
sin temor a provocar un ataque antisemita.
“Tenemos que irnos, por el futuro de los niños”, recuerda haber dicho. El 1 de
julio hicieron las maletas y se mudaron a una casa en Kensal Rise, tranquilo
vecindario de North West London. “En Francia es difícil manifestar que eres
judío”, informa. Ahora, sus hijos de nueve y diez años, y su hija de siete, caminan
a casa desde North West London Jewish Day School vistiendo el uniforme
escolar —que lleva el nombre del colegio y una Estrella de David en la chaqueta—,
sin temor a provocar un ataque antisemita.
Zeitouni y su familia distan mucho de ser los únicos judíos franceses que
han emigrado a Londres en los últimos meses. Una oleada de incidentes antisemitas
en Francia —que se duplicaron desde 2014 y persistieron en niveles
altos durante 2015 (aunque disminuyeron discretamente respecto del año anterior)—
han resultado en un número récord de judíos franceses que huyen del
país. En enero de 2015, hombres armados mataron a 17 personas dentro y en
las inmediaciones de París, incluyendo las oficinas de la revista satírica Charlie
Hebdo y aquel supermercado de kosher; diez meses después, ataques coordinados
en la capital francesa dejaron un saldo de otros 130 muertos.
han emigrado a Londres en los últimos meses. Una oleada de incidentes antisemitas
en Francia —que se duplicaron desde 2014 y persistieron en niveles
altos durante 2015 (aunque disminuyeron discretamente respecto del año anterior)—
han resultado en un número récord de judíos franceses que huyen del
país. En enero de 2015, hombres armados mataron a 17 personas dentro y en
las inmediaciones de París, incluyendo las oficinas de la revista satírica Charlie
Hebdo y aquel supermercado de kosher; diez meses después, ataques coordinados
en la capital francesa dejaron un saldo de otros 130 muertos.
Muchos judíos franceses han emigrado a Israel: casi 8000 en 2015; cuatro
años antes fueron 1900. Sin embargo, otros buscan la seguridad en Europa,
y Londres es un destino cada vez más popular. Si bien el gobierno británico
no registra la religión de las personas que se asientan en el Reino Unido, los
líderes de la comunidad judía de Londres afirman que el incremento de recién
llegados de Francia ha elevado la demanda de servicios franceses en las sinagogas y escuelas judías londinenses. Hoy los niños franceses
componen entre 40 y 50 por ciento de los estudiantes
de nuevo ingreso en las escuelas judías de Londres, informa
Marc Meyer, presidente francés de la sinagoga Hendon United
y director de la Conferencia de Rabinos Europeos.
años antes fueron 1900. Sin embargo, otros buscan la seguridad en Europa,
y Londres es un destino cada vez más popular. Si bien el gobierno británico
no registra la religión de las personas que se asientan en el Reino Unido, los
líderes de la comunidad judía de Londres afirman que el incremento de recién
llegados de Francia ha elevado la demanda de servicios franceses en las sinagogas y escuelas judías londinenses. Hoy los niños franceses
componen entre 40 y 50 por ciento de los estudiantes
de nuevo ingreso en las escuelas judías de Londres, informa
Marc Meyer, presidente francés de la sinagoga Hendon United
y director de la Conferencia de Rabinos Europeos.
“Es muy notorio”, dice el rabino Sam Taylor de la sinagoga
Western Marble Arch, quien empezará a dar un servicio de
oración en francés el 26 de marzo y ya imparte clases en francés
en el templo. “Muchos judíos franceses están mudándose
a la zona cada semana, cada mes”, agrega. “Es mucho más
difícil ser judío en Francia que en Reino Unido”.
Western Marble Arch, quien empezará a dar un servicio de
oración en francés el 26 de marzo y ya imparte clases en francés
en el templo. “Muchos judíos franceses están mudándose
a la zona cada semana, cada mes”, agrega. “Es mucho más
difícil ser judío en Francia que en Reino Unido”.
Cada nuevo ataque en Francia hace que los judíos cuestionen
su permanencia en ese país. El 11 de enero, un estudiante
de 15 años apuñaló a un profesor judío en Marsella,
proclamando que lo hacía en nombre del Estado Islámico.
Fue la tercera vez, desde octubre, que alguien usaba un
cuchillo para atacar a un judío en aquella ciudad, hogar de
la segunda población judía más numerosa de Francia, sólo
superada por París. El jefe de la comunidad judía de Marsella,
Zvi Ammar, respondió instando a los judíos a no usar la kipá
en las calles “hasta que hubiera mejores días”, lo que provocó
fuertes críticas de otros líderes judíos de Francia, quienes
calificaron esa actitud de derrotista. El rabino principal de
Francia, Haïm Korsia, exhortó a los judíos a no seguir el consejo
de Ammar y a formar un “frente unido”.
su permanencia en ese país. El 11 de enero, un estudiante
de 15 años apuñaló a un profesor judío en Marsella,
proclamando que lo hacía en nombre del Estado Islámico.
Fue la tercera vez, desde octubre, que alguien usaba un
cuchillo para atacar a un judío en aquella ciudad, hogar de
la segunda población judía más numerosa de Francia, sólo
superada por París. El jefe de la comunidad judía de Marsella,
Zvi Ammar, respondió instando a los judíos a no usar la kipá
en las calles “hasta que hubiera mejores días”, lo que provocó
fuertes críticas de otros líderes judíos de Francia, quienes
calificaron esa actitud de derrotista. El rabino principal de
Francia, Haïm Korsia, exhortó a los judíos a no seguir el consejo
de Ammar y a formar un “frente unido”.
El mandatario francés, François Hollande, ha prometido
que hará todo lo posible para proteger a la comunidad judía
del país. “Es intolerable que ciudadanos de nuestra nación se
sientan tan alterados y atacados por su opción religiosa, que
deban llegar a la conclusión de que tienen que ocultarse”,
dijo tras el ataque de Marsella.
que hará todo lo posible para proteger a la comunidad judía
del país. “Es intolerable que ciudadanos de nuestra nación se
sientan tan alterados y atacados por su opción religiosa, que
deban llegar a la conclusión de que tienen que ocultarse”,
dijo tras el ataque de Marsella.
Mas “un éxodo” de judíos franceses a otros países ya es
una realidad, asegura el rabino principal de Moscú, Pinchas
Goldschmidt, presidente de la Conferencia de Rabinos
Europeos, quien hace poco ofreció una cena al expresidente
Nicolas Sarkozy para celebrar a jóvenes empresarios
judíos en Londres. “Lo que oí de muchos judíos franceses
es que no ven futuro allá” debido a los ataques extremistas,
dijo a Newsweek. Goldschmidt añadió que Londres es un
destino popular porque los judíos franceses consideran
que los servicios de seguridad británicos son más eficaces
que los franceses.
una realidad, asegura el rabino principal de Moscú, Pinchas
Goldschmidt, presidente de la Conferencia de Rabinos
Europeos, quien hace poco ofreció una cena al expresidente
Nicolas Sarkozy para celebrar a jóvenes empresarios
judíos en Londres. “Lo que oí de muchos judíos franceses
es que no ven futuro allá” debido a los ataques extremistas,
dijo a Newsweek. Goldschmidt añadió que Londres es un
destino popular porque los judíos franceses consideran
que los servicios de seguridad británicos son más eficaces
que los franceses.
No obstante, Londres no es un refugio completamente
seguro para los judíos. La Policía Metropolitana informó de un
incremento de 61 por ciento en los crímenes antisemitas durante
2015. Pero hay otros factores, amén de la seguridad, que
atraen a los judíos a Gran Bretaña: muchos citan la economía,comparativamente saludable, y el régimen fiscal menos punitivo, así como la
proximidad con Francia. El rabino francés René Pfertzel, quien ofrece un servicio
en francés en la sinagoga Liberal Judía de North West London, dice que los
vuelos económicos y el tren de alta velocidad Eurostar, entre Londres y París,
han permitido que los judíos franceses se muden a la capital británica y regresen
fácilmente a su país para visitar a familiares y amigos. Por ejemplo, Zeitouni
ha ido dos veces a París desde que su familia se mudó a Londres, en julio.
seguro para los judíos. La Policía Metropolitana informó de un
incremento de 61 por ciento en los crímenes antisemitas durante
2015. Pero hay otros factores, amén de la seguridad, que
atraen a los judíos a Gran Bretaña: muchos citan la economía,comparativamente saludable, y el régimen fiscal menos punitivo, así como la
proximidad con Francia. El rabino francés René Pfertzel, quien ofrece un servicio
en francés en la sinagoga Liberal Judía de North West London, dice que los
vuelos económicos y el tren de alta velocidad Eurostar, entre Londres y París,
han permitido que los judíos franceses se muden a la capital británica y regresen
fácilmente a su país para visitar a familiares y amigos. Por ejemplo, Zeitouni
ha ido dos veces a París desde que su familia se mudó a Londres, en julio.
Por lo pronto, los viajes de Zeitouni al otro lado del Canal seguirán siendo
visitas breves de una expatriada más que el regreso a casa de una exiliada
tranquilizada. De hecho, la mujer cree muy poco probable que vuelva a
radicar en Francia. “Nos quedaremos diez o más años”, dice acerca de su
nuevo hogar en Gran Bretaña. “Veo [el futuro de mi familia] en Israel, pero
me agrada vivir en Londres. Es una oportunidad para aprender inglés. La
vida aquí es buena. Es más segura. No quiero regresar”.
visitas breves de una expatriada más que el regreso a casa de una exiliada
tranquilizada. De hecho, la mujer cree muy poco probable que vuelva a
radicar en Francia. “Nos quedaremos diez o más años”, dice acerca de su
nuevo hogar en Gran Bretaña. “Veo [el futuro de mi familia] en Israel, pero
me agrada vivir en Londres. Es una oportunidad para aprender inglés. La
vida aquí es buena. Es más segura. No quiero regresar”.
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