¡Estupendo! Sigues aquí. Hablemos del trabajo. Ya sabes, eso que llaman “ganarse la vida”, pero que en realidad te está llevando lentamente al borde de la tumba. ¿Verdad que fue difícil salir de la cama el otro día, abrirte paso en la tundra nevada de la desesperación, y desintegrarte en la silla de la oficina durante un mínimo de ocho horas?
Es aquí donde empieza la obra colaborativa de los autores humoristas Mike MacDonald y Jilly Gagnon (revelación: Gagnon ha sido colaboradora de Newsweek). En su desternillante libro, Choose Your Own Misery: The Office Adventure, los dos excolaboradores de Onion dan un enfoque decididamente macabro y adulto a las novelas infantiles del género “elige tu propia aventura”, creando una serie de situaciones hipotéticas, donde el sufrimiento es espantoso y cada vez más absurdo. El libro inicia con una resaca terrible, la probabilidad de otro día de trabajo tedioso, y luego deriva en algunas escenas terribles e hilarantes, como una sesión con un sanador de cristales, una cirugía auto-infligida y hasta un crimen.
“Cuando nos sentamos a escribir esto, la sensación de sufrimiento más inmediata en nuestras vidas era enfrentar la vida cotidiana como una pérdida de tiempo”, dijo Gagnon a Newsweek. “Como si lo más importante que hicieras, durante buena parte de tu vida, fuera tratar de ser menos feliz, en vez de más feliz”.
Hemos seguido un poco el formado de “elige tu propia aventura” para hablar del libro con Gagnon. ¡Disfruta de la entrevista!
Si quieres averiguar cómo fue que Mike y Jilly conceptualizaron el libro, sigue leyendo. De lo contrario, pasa al siguiente párrafo para una sorpresa sónica.
Mike trataba de crear un sitioOnion canadiense, y me encontró a través de McSweeney’s, así que nos pusimos a trabajar allí en su sitio Web. Muy pronto fue evidente que algunos escritores estaban más comprometidos con proyectos colaterales, y empecé a crear guiones y todo tipo ideas aleatorias con Mike y otras personas. Pero con el tiempo, él y yo terminamos persiguiendo lo que nos pareció una buena idea.
Así que nos propusimos unas cuantas ideas, y una de las que propuso Mike aquel día, fue una versión inicial de esto. En aquel momento, él no pensó que fuera una buena idea en aquel momento, porque estaba trabajando con tres proyectos al mismo tiempo: “Bueno, no sé, tal vez no te parezca divertido, pero ¿qué tal si fuera un libro en formato ‘elige tu propia aventura’, donde no puedes ganar? Eres una persona que sufre desde el principio, y no hay manera de mejorar”. Y respondí, “¡Es increíble!”, y cosas así.
“El trabajo es un asco / ¡Lo sé!”.
Vuelve al inicio o sigue leyendo.
Si quieres averiguar de dónde salió la inspiración para esta aventura de sufrimiento, continúa.
Mike y yo teníamos empleos de oficina y estábamos muy mal calificados para ellos. Era como ponerte un traje que te queda pequeño y sentir que te irrita la piel. No hay nada en el mundo que te consuma más el alma que un trabajo de oficina que no sacia tu pasión. Nosotros sabíamos exactamente cuánto y dónde dolía, y estábamos seguros de que podíamos escribir todo un libro sobre ese dolor.
De modo que, probablemente, de allí salió la ambientación de la oficina. Nos sentíamos miserables y no podíamos encontrar una salida. Era una trampa. Cada día mueres un poco, y también muere una parte de tu alma.
Si quieres más avances de los tenebrosos resultados del libro, sigue leyendo. De lo contrario, pasa al avance cinematográfico temático, al final.
Mike y yo tenemos un sentido del humor súper negro, que probablemente es muy obvio. Hay una parte donde matas a alguien y tienes que informarle a su hija que murió. Otra en que te sientes tan solo que llamas por teléfono a una mujer, y luego terminas sentado en la calle frente a su casa, contemplando las ventanas iluminadas, como un tipo totalmente aterrador. Y para mí es la cosa más jodidamente graciosa del mundo. Ojalá que no sea un día que termine típicamente…
Si quieres saber cuán espeluznantemente se refleja el libro en la vida real, sigue leyendo. De lo contrario, recomendamos que regreses al concierto de Blink 182.
[En uno de los escenarios] tenemos un taxista que solo dice palabrotas. ¡Y fue bien difícil de escribir! Los insultos creativos son un arte que hemos perdido. Pero meses después –el libro ya está a la venta-, encontramos un caso en Canadá, sobre un taxista que estuvo en las noticias y un pasajero que lo demandó porque su vocabulario era extremadamente ofensivo. Y hay un vídeo del tipo. ¡Creamos un personaje real para nuestro libro! Me sentí como una maga.