En 1967, el Super Bowl inaugural entre los Packers de Green Bay y los Chiefs de Kansas City se disputó en el Coliseo de Los Ángeles, que deriva su nombre y su diseño de peristilos directamente del Coliseo Romano. Con sentidas disculpas para el Rose Bowl de Pasadena, California, el Coliseo Romano es el abuelito de todos los coliseos. Fue inaugurado en 80 d.C. y se cree que llegó a recibir más de 50,000 espectadores para encuentros de gladiadores, luchas de animales salvajes, y batallas navales simuladas. ¿Crees que un encuentro Marina-Armada sería genial? ¿Qué dirías de un batalla Armada-Armada?
Como muchas cosas del pueblo romano, el Coliseo se adelantó siglos a su época: palcos de lujo, fuentes de agua, y letrinas formaban parte del decorado (arreglo, adorno). Por cierto, gloria al emperador romano Vespasiano por ubicarlo en el centro de Roma, y no en los suburbios etruscos. La Vía Apia tal vez fuera una maravilla de ingeniería, pero no fue construida para el tráfico en los días de juegos.
Después de casi dos milenios (plural de milenio, “mil años”, demille [mil] másannus [año]), el hombre moderno solo ha mejorado un poco el diseño básico del Coliseo. En muchos casos, como el Estadio de la Universidad de Phoenix, la humanidad ha retrocedido estéticamente. Si el Coliseo aún fuera funcional, Al Davis probablemente habría mudado allá a los Raiders por una temporada, o al menos habría amenazado con hacerlo.
Y si bien los griegos tal vez inventaron los deportes modernos que conocemos, los romanos ciertamente refinaron la idea de los deportes en equipo. Por ejemplo, cristianos contra leones. Imagina una era donde los leones fueron siempre el bando favorito.
También a los romanos debemos el concepto de la violencia deportiva, el combustible que impulsa la popularidad global del Super Bowl. ¿Cómo puedes comparar la fractura de la pierna de Joe Theismann con un gladiador que hunde su tridente en el abdomen (la panza) de su oponente? Y aunque esto pueda ser unnon sequitur, recordemos que los gladiadores, igual que los jugadores NFL, usaban cascos; que Roma fue saqueada en 410 d.C., y que Peyton Manning seguramente será apaleado al menos cuatro veces el domingo; que Marco Aurelio fue líder de Roma, y que DeMarcus Ware es el líder de la defensa de los Broncos.Et cetera, et cetera.
Hay fanáticos NFL del siglo XXI que se atarantan con la pregunta “¿Salsa de queso azul o ranch?”. De manera que, en esos casos, supongo que es demasiado pedir un conocimiento elemental de los números romanos. Es posible que entiendan lo que denota un billete marcado con una “C” (100 dólares). Pero, ¿acaso comprenden la razón? Es muy probable que algunos hayan confundido la numeración del Super Bowl del año pasado (XLIX) con las letras de una estación de música country. De modo que, sí, en términos de simplicidad, 50 es más accesible que L, por la simple razón de que los números arábigos nos son más conocidos que los números romanos.
Y para ser justos, los equívocos y los nombres incorrectos abundan en la historia de los campeonatos NFL. Como sabes, este es el Super Bowl 50, pero en su momento, los primeros dos ni siquiera fueron designados con números. La NFL fue lanzada en 1920 y comenzó a programar un juego de campeonato postemporada a partir de 1933 (antes de ese año, el equipo con el mejor récord era proclamado campeón). Así que, oficialmente, el partido del domingo entre los Panthers de Carolina y los Broncos de Denver será el partido de campeonato 84 de la NFL, y el 47 desde la fusión de la Liga Nacional de Fútbol y la advenediza Liga Americana de Fútbol (AFL) tras el Super Bowl de 1969.
Hace como un año y medio, cuando la NFL anunció que suspendería el uso de números romanos en un Super Bowl, Jaime Weston, vicepresidente de marcas de la liga, explicó que la “L” no era “agradable a la vista”.
Tal vez. O tal vez la NFL simplemente carece de imaginación.Carpe diem, Roger Goodell. ¿Qué es tan aborrecible de un Super Bowl L, si consideramos que el primer jugador más valioso, en las dos primeras ediciones, fue un hombre llamado Bart Starr? Dos “L”, conozcan a las dos “r”.
Hasta la palabra “súper” es un término de herencia latina, que significa por arriba o más allá. El uso de números romanos para contar los Super Bowls siempre ha sido algo vestigial e idiosincrático, pero también ha dado al deporte un cierto encanto. Algo así como los Packers de Green Bay… quienes, por cierto, ganaron aquellos dos primeros Super Bowls.
Sería comprensible que el Super Bowl de este año se hubiera jugado en Honolulu, capital del estado 50 (y escenario de Hawái Cinco-0). Pero no fue así. Se llevará a cabo en un estadio (otra palabra que es un vestigio de la antigua Roma) cuyos inquilinos, los 49ers de San Francisco, jugaron originalmente en una sede llamada Kezar Stadium. Y por cierto, Kezar es una derivación deCaesar, un título imperial. Tal vez estés a favor del número 50. Pero yo no. Prefiero la L.