Llega a México el polémico nuevo avión presidencial

La madrugada de este miércoles arribó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México procedente de Dallas, Texas, el nuevo avión presidencial que estrenará el presidente Enrique Peña Nieto en un par de semanas, mismo que llevará el nombre de “José María Morelos y Pavón”.

La aeronave, un Boeing Dreamliner 787 cuyo costo según cifras oficiales fue de 127 millones de dólares bajo un esquema de financiamiento a 15 años, fue trasladado al hangar presidencial en donde fue recibido por integrantes del Estado Mayor alrededor de las dos de la madrugada.

De acuerdo con medios nacionales, el costo real del avión presidencial es de alrededor de 3 900 millones de pesos (235 millones de dólares), mismo que podría llegar hasta los 580 mdd. Y es que existen suspicacias en torno al costo real de la aeronave ya que la Secretaría de la Defensa Nacional le pidió al Congreso un monto de 505.8 millones de dólares para su compra, lo que pone al presidente entre la élite “aérea” de mandatarios, ya que dicho avión sólo lo tienen los líderes de los países más poderosos del mundo como Estados Unidos, China o Rusia, pese a los reclamos que han surgido en diversos sectores sociales de México por un gasto que consideran “ostentoso” e “innecesario” habiendo necesidades urgentes en el país por cubrirse.

Todo indica según diversos medios que el primer viaje de Peña Nieto en la nueva aeronave será el 17 de febrero cuando viaje a Ciudad Juárez, Chihuahua, para despedir al papa Francisco tras concluir su próxima visita a México.

Seguridad y modernidad

Ante los reiterados cuestionamientos por la compra de un avión tan lujoso, desde el gobierno han salido en defensa del Dreamliner 787 para decir que no se trata de un lujo sino de una necesidad, ya que “presenta signos inevitables de añejamiento y obsolescencia”, entre los que las autoridades señala, por ejemplo, que la actual aeronave no puede aterrizar en diversos aeropuertos del mundo debido a los niveles de contaminación sonora que emite, lo que “reduce la eficiencia en el desarrollo de la agenda presidencial”.
El “José Maria Morelos” fue especialmente adaptado a solicitud del gobierno de México para transportar hasta 80 pasajeros (20 más de los que transporta el “Presidente Juárez”) y cuenta con sofisticados equipos de telecomunicaciones al servicio de sus pasajeros, así como un era de trabajo especial capaz de recibir a 38 funcionarios y 40 personas de medios de información o personal de apoyo.

Debido a su tamaño (60 metros de ala a ala y) fue necesario ampliar el actual hangar presidencial localizado en el AICM, labores en las cuales se gastaron alrededor de mil millones de pesos.
Un comunicado de la Presidencia de la República indicó que se decidieron por este modelo debido a su autonomía de más de 13,000 kilómetros, un ahorro del 20% de combustible, 60% menos de contaminación sonora, fuselaje más ligero y de mayor resistencia.
Con información de agencias.