Dos números:
9473: Copias de “Mein Kampf” vendidas en 1925, el primer año en que estuvo disponible.
15 000: Pedidos anticipados para la primera edición disponible en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial
Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, una nueva edición de Mein Kampf (Mi lucha), de Adolfo Hitler, ha sido publicada en Alemania, y está demostrando ser aún más popular que cuando salió a la venta por primera vez.
El nuevo libro en dos volúmenes, en el que Hitler dice que los judíos son “la personificación del diablo”, tendrá 2000 páginas que incluyen 3700 anotaciones. El Instituto para la Historia Contemporánea, con sede en Alemania, el cual ha estado estudiando el régimen nazi desde 1949, autopublicó el libro. Magnus Brechtken, subdirector del instituto, dice que tenía 15 000 pedidos al 8 de enero, cuando salió a la venta con una tirada inicial de 4000 ejemplares. Días más tarde, el libro iba en su tercera tirada, y los pedidos siguen aumentando.
Hitler escribió gran parte del primer volumen de Mi lucha mientras estaba en prisión por traición, y vendió 9473 copias en 1925, el primer año que estuvo disponible. Al final de la guerra, 12 millones de copias se habían comerciado en Alemania. Mi lucha no ha estado ampliamente disponible en Alemania desde entonces porque el gobierno del estado de Baviera obtuvo los derechos de autor y se negó a permitir que nadie lo imprimiera. El derecho de autor expiró a finales de diciembre, 70 años después de la muerte de Hitler. Ahora cualquiera puede publicarlo, siempre y cuando incluya críticas, con el fin de no violar las Volksverhetzung, las leyes alemanas contra la incitación al odio (el texto está ampliamente disponible en otros países).que es “absurdo” relanzar Mi lucha ahora como “objeto de estudio”. “Es un libro racista, antisemita y que incita al odio, y la razón para permitir que sea republicado está más allá de mi entendimiento”, comenta. Con un aumento en los incidentes antisemitas en Europa, añade Lauder, volver a publicar el manifiesto es “como hacer un fuego y echar petróleo”.
Brechtken dice que el Instituto consultó a grupos de víctimas y eruditos judíos. “Entendemos sus sentimientos”, argumenta.“Tenemos el mismo objetivo que quienes representan a grupos de víctimas del Tercer Reich, principalmente informar al público sobre el racismo que hay en Mi lucha y en otros textos de este desde hace mucho tiempo tipo, y ayudar a la sociedad actual a evitar en Alemania, el manifiesto de Hitler suceder. No podemos ignorar este texto”. Ronald Lauder, presidente del Congreso Judío Mundial, dice