Chihuahua, Chih.- Una de
las frutas cítricas de mayor consumo en la localidad guarda en su
color un secreto. En la Central de Abastos de esta ciudad, cada
naranja es sometida a un proceso de perfección que incluye un baño
de tintura para acentuar la tonalidad y hacerla más atractiva para
los consumidores.
Pulir
y pintar este cítrico, no es un hecho exclusivo en el estado. El
procedimiento se aplica en diferentes partes dentro y fuera del país
para asegurar su venta, y un mejor precio. En su condición original,
el fruto suele ser opaco, áspero y de apariencia sucia, lo que
provoca que potenciales compradores sean menos propensos a
adquirirla. El uso de la tecnología permite saltar esa barrera.
Una
máquina construida por Omar Chávez procesa y hace posible que la
naranja alcance los grados de perfección requeridos para su venta.
El
empresario chihuahuense explica que todo el producto llega verde y
que es necesario someterlo a un proceso de maduración a base de gas
etileno. El tiempo que se lleva este primer paso dependerá del grado
de maduración del producto, entre más verde, mayor número de horas
serán necesarias en la cámara de maduración. Posteriormente inicia
la etapa para mejorar su apariencia, la cual consiste en lavarlo,
pulirlo, pintarlo, encerarlo y la selección de tamaño.
“Quienes
vienen a comprar, se les ofrece el producto al natural al costo más
bajo, pero cuando ven que el fruto tiene una apariencia opaca o en
ocasiones, totalmente verde de la cáscara, no lo quieren llevar aun
y cuando se les explica que se trata de la misma naranja. Esa es la
razón por la cual los comerciantes naranjeros debemos procesarlo. Y
no sólo esta clase de productos, pues la mayoría de las frutas y
verduras son transformadas de esta manera para obtener una apariencia
estéticamente perfecta”, dijo.
Por
ello, Omar tuvo que contemplar la posibilidad de adquirir un Equipo
Industrial de Procesamiento de Cítricos, para obtener frutos de
aspecto perfecto.
“Se
trata de maquinaria sumamente costosa, que en algunos casos es
necesario comprar en el extranjero. Una máquina de esta clase y
totalmente electrónica, patentada en España, tiene un valor
comercial que oscila entre un millón y un millón y medio de euros,
los precios dependen de las necesidades del comerciante, como el
volumen y rendimiento que se desea”, expuso.
Debido
a los altos costos, el joven emprendedor se dio a la tarea de idear
por su propia cuenta una máquina hechiza. Para lo cual escuchó los
consejos de sus colegas comerciantes de cítricos y de expertos.
Omar
es Licenciado en Administración de Empresas, pero viniendo de una
tradición familiar de comerciantes se inclinó hacia esta actividad.
Luego de fabricar su propia máquina de procesamiento de cítricos
también descubrió que lleva a un ingenioso ingeniero en su
interior.
“Con
lo que más batallé fue con las velocidades de los reductores y
cadenas, conflicto que resolví con el consejo de las personas del
taller en donde me fabricaron las láminas que se utilizaron. Yo
mismo armé los motores, las bandas, y acondicioné los aditamentos
del gas, agua, y pintura. Con las instalaciones de electricidad
aprendí a conectar motores y a convertirlos según el tipo de
corriente”.
Comenta
que aún le falta completar su máquina, la cual en este momento
lleva sólo un 60 por ciento de su instalación.
Pero
se trata de la misma naranja, cuya procedencia, sabor y calidad, es
la misma. La diferencia es su apariencia, costo y tiempo de vida, ya
que la naranja procesada al retirarle una capa de cáscara mientras
se pule, durará menos días fresca una vez que llega al hogar, pues
dicho proceso de mejora, incluyendo el de maduración, lleva un par
de días.
De
igual manera la naranja que se vende en los supermercados, pasa por
un proceso similar, al cual se le suman los tiempos de distribución,
por lo cual cuando llega a los hogares su tiempo de vida se ha
reducido mucho más. Sin embargo, todo comerciante de naranjas tiene
que ofrecerlas procesadas, ya que al natural es complicado venderla.
“Los
únicos que procuran comprar la naranja sin procesar son quienes se
dedican a vender jugos. El cítrico sin procesar puede llegar a durar
hasta 15 y 20 días para su consumo en el hogar y sin importar su
tamaño y apariencia éste será jugoso y dulce. En tanto cuando se
busca para otros fines tales como: fruteros, arreglos florales y
centros de mesa, se recomienda la Naranja Navel, la cual es de gran
tamaño y luce muy bien”.
El
costo al público aumenta pues además de la máquina transformadora
que hay que obtener y dar mantenimiento, es lavar muy bien el
producto antes de depositarlo a la maquinaria, “…de lo contrario,
no se pigmentará ni se encerará al 100 por ciento, saldría con
manchitas, y el consumidor prefiere naranjas perfectamente redondas,
amarillas y brillosas”.
Asegura
que su trabajo le fascina y que lo disfruta. En su local ofrece
mandarina, toronja y limón. El joven comerciante tiene a su cargo 5
empleados cuya dinámica de trabajo se ha mejorado gracias al uso de
esta maquinaria.
1.- Recién llegadas las naranjas
suelen traen basura y tierra, además de ser ásperas y con un color
más débil que depende del clima del lugar donde se hallan cultivado
2.- Al inicio del proceso de producción
un hombre carga las naranjas en su estado natural, a la línea de
trabajo
3 y 4- Tras el cepillado inicial, la
fruta se sumerge a un baño en donde la temperatura permite que el
color se acentúe
5- Un segundo cepillado ayuda a pulir
correctamente el producto
6- La aplicación de una cera especial
natural es el último paso para el atractivo final del producto
7.-
Las naranjas ya procesadas se seleccionan y se arman las arpillas