Para remediar la situación, muchas naciones han creado cuotas de género, una suerte de acción afirmativa que pretende elevar la cifra de mujeres en el ámbito político, a menudo reservando cierto porcentaje de plazas en las legislaturas nacionales para mujeres políticas. Y eso es justo lo que está haciendo el gobierno de India en el nivel local.
La ausencia de mujeres en el gobierno ha tenido una influencia profunda en la sociedad india. Cuando las voces femeninas quedan excluidas de la política, lo mismo sucede con los temas que afectan a las mujeres. Los consejos locales con alta representación femenina tienden a reflejarse en las políticas que implementan, brindando más apoyo a problemas como acceso al agua y programas de bienestar, dos temas que afectan principalmente a las mujeres, pues son ellas quienes administran el hogar.
Por otro lado, tenemos las alteraciones menos notables en la sociedad india: cambios fascinantes que ocurren porque las mujeres del gobierno se convierten en símbolos de aquello que las mujeres pueden ser y lograr.
Uno de esos cambios es la disminución en la selección sexual. Desde hace mucho, India ha tenido una elevada tasa de feticidio femenino y una alta tasa de mortalidad de niñas. La preferencia de hijos sobre hijas está profundamente arraigada en la cultura india, y la justificación más común es meramente económica: se espera que los hijos varones provean a sus familias, sobre todo al madurar.
Los hijos atraen riqueza y propiedad, desempeñan un papel importante en el hinduismo, y perpetúan el linaje familiar. Por su parte, las hijas, criadas para el matrimonio, a menudo requieren de costosas dotes. Tras el nacimiento de un varón, muchos progenitores indios optan por dejar de procrear. En el censo indio de 2001, los varones superaban la cifra de mujeres en siete puntos porcentuales.
El trabajo de Priti Kalsi, investigadora de la Universidad de Colorado en Boulder, reveló que el creciente liderazgo político femenino podría limitar esa selección preferente debido a que el liderazgo eleva el estatus y el atractivo de las niñas.
La investigación de Kalsi encontró que, después que las cuotas aumentaron representación política de las mujeres, hubo una disminución sustancial de mortalidad infantil entre las niñas y un incremento significativo en la probabilidad de que uno de cada tres nacimientos fuera una niña, lo que sugería una disminución en los abortos selectivos por género y el feticidio femenino.
La interrogante obvia que plantea esta investigación es si las mujeres en el gobierno, y no otro factor, es lo que condujo a esta menor selectividad de género. Y la respuesta yace en la forma como se establecieron las cuotas. En cada elección, un tercio de los consejos aldeanos se selecciona, aleatoriamente, reservándolos a una concejal en jefe, llamadapradhan; como es una selección aleatoria, no debe haber diferencias entre los consejos con y sin cuotas. Esto se lleva a cabo como una especie de experimento natural, que facilita identificar las cuotas, específicamente, como la causa del cambio social.
Con base en este experimento natural, otro estudio encontró que las niñas también tenían más probabilidad de desempeñarse bien en escuelas de distritos con unapradhan, a diferencia de los distritos que todavía no elegían una mujer para el cargo. Publicada enScience, la investigación de Lori Beamanet al., encuestó a más de 8000 adolescentes y progenitores en casi 500 aldeas de toda India.
Las estudiantes de poblaciones donde había lideresas políticas obtuvieron calificaciones más altas en sus exámenes de bachillerato; en cambio, los resultados de los varones permanecieron sin variación no obstante el género delpradhan, lo que sugiere que los beneficios que experimentaron las niñas no tenían relación con las mejoras del sistema escolar.
Pese a desempeñarse mejor en la escuela, muchas niñas indias persisten en abrigar menos ambiciones personales, las cuales suelen estar definidas por sus comunidades. Por tradición, siempre han existido enormes brechas entre las aspiraciones de chicos y chicas, pero el estudio deScience ejemplificó que esto, también, está cambiando, toda vez que las mujeres del ámbito político de India demuestran que es posible hacer más que limitarse al papel de cuidadoras y esposas.
En las aldeas dirigidas por una lideresa que había desempeñado dos ciclos electorales o más, la brecha de géneros en términos de las aspiraciones parentales para hijos e hijas se redujo en más de 25 por ciento, y en 32 por ciento entre los propios adolescentes.
Con la introducción de cuotas de género en India, se ha registrado un incremento en los crímenes documentados contra mujeres. Pero esto no se ha debido a un incremento en la incidencia de crímenes, sino al incremento en las denuncias.
La investigación de Anandi Maniet al., en un artículo paraCentre for Competitive Advantage in the Global Economy, reveló que después de la implementación de cuotas en India, la documentación de crímenes contra mujeres aumentó 44 por ciento, la agresión sexual per cápita creció 23 por ciento, y los secuestros de mujeres aumentaron 13 por ciento.
No hubo cambios en los niveles de denuncia de otros crímenes, como robo, incendio, o falsificación, lo que sugiere que el cambio fue motivado por un incremento en el estatus de las mujeres en la sociedad, y no por un incremento general en las denuncias de crímenes.
Cuando una persona no encuentra individuos de su misma identidad que influyen en la sociedad, no puede aspirar a una posición que trascienda su condición actual. Estos ejemplos en India demuestran una conocida verdad: los modelos a seguir son importantes.