En el siempre cambiante panorama
profesional, una de las mayores dificultades que solemos enfrentar es hallar un
trabajo que no sólo satisfaga nuestros propios criterios, sino que también nos
estimule y que, en última instancia, nos produzca un sentimiento de satisfacción.
Esa es la causa de que ahora, más que nunca, las personas estén recurriendo a
la enseñanza para lograr un cambio significativo.
Mientras lees esto, hay una buena posibilidad
de que ya estés considerando un cambio hacia la enseñanza, la cual podría ser
la mejor decisión que hayas tomado. Todos los años, miles de personas deciden
adoptar esa profesión, incluso si no tienen experiencia o cualificaciones actualizadas.
La enseñanza es una carrera que produce constantes desafíos, pero que también
genera continuas satisfacciones y que requiere más pasión y dedicación que
cualquier otra, porque es una carrera dedicada a dar herramientas a las mentes
jóvenes para que desarrollen su verdadero potencial.
Si crees que cumple los requisitos,
independientemente de si ya tienes algo de experiencia o no, el elemento más más
importante que debes considerar si planeas incorporarte a la educación es dónde
adquirir las cualificaciones para el tipo de enseñanza que desees impartir.
Evidentemente, distintos grupos de edades y niveles educativos requieren
distintas cualificaciones, así como una formación específica, que depende de
las necesidades de los estudiantes. A la derecha aparece una lista de escuelas
en Estados Unidos que proporcionan excelentes vías para adquirir esas
cualificaciones.
En Estados Unidos, debes obtener por lo
menos una licenciatura antes de estudiar un programa de preparación para la
enseñanza. Cada estado también tiene requisitos adicionales que debes cumplir
antes de recibir tu certificación para enseñar; puedes solicitar dichos
requisitos a las juntas de educación pública relevantes. Sin embargo, también
existe una cualificación alternativa para obtener un Certificado Nacional de Enseñanza,
que es aceptado en la mayoría de los estados de EE UU.
En las aulas de Estados Unidos,
generalmente asisten entre 25 y 30 estudiantes por clase. Cada aula es una
mezcla única de personas, cada una con sus propias fortalezas y debilidades
académicas, así como con sus propios estilos de aprendizaje. Este es un entorno
de trabajo muy desafiante, pero las recompensas son inmediatas, ya que una
excelente habilidad de enseñanza no sólo inspira a los estudiantes a aprender y
ampliar su panorama, sino que también imponen un respeto a los estudiantes y a
sus padres que es muy difícil de encontrar en cualquier otro lugar de trabajo.
Un buen curso de estudio marcará una importante
diferencia en tu carrera como profesor. Los mejores cursos te proporcionan una
sólida base en la teoría del aula y una experiencia contemporánea en un entorno
de permanente evolución. Saber cómo planear las lecciones, estructurar clases que
beneficien a los estudiantes de manera individual y establecer un trabajo
apropiado para los niveles de habilidad de tus estudiantes usando el
pensamiento más moderno, te permitirá prosperar como profesor y beneficiará enormemente
a tus alumnos.
Las buenas escuelas de enseñanza te dan oportunidades
de dirigir un aula antes de obtener la cualificación; esta experiencia “práctica”
es esencial, ya que te permite comprender cómo te comunicas con tus grupos y te
dará una sólida base de confianza para tu primer puesto profesional. El hecho
de observar como tu aprendizaje teórico es puesto a prueba de primera mano como
parte de tu formación resulta muy beneficioso para tu desarrollo como un
profesor de clase mundial.
En muchos cursos también se te darán
opciones respecto a los sujetos o al grupo de edad en el que deseas
especializarte, y muchas escuelas estadounidenses esperan que seas capaz de
enseñar al menos dos asignaturas, además de colaborar en actividades
extracurriculares como deportes o teatro. Tener conocimientos profundos sobre
una materia en particular resulta muy valioso, aunque también es positivo tener
muchas opciones de las cuales echar mano.
Las recompensas derivadas de la enseñanza son
numerosas. Una de ellas son las conexiones emocionales que haces con tus estudiantes.
Constantemente, te relacionas con ellos en un nivel personal, inspirándolos a
tratar de hacer su mejor esfuerzo y apoyándolos cuando tienen problemas. Mirar
cómo crecen después de pasar por esa experiencia y verlos alcanzar el éxito
gracias a tus clases y tu guía es una sensación incomparable.
La enseñanza es también uno de pocos
trabajos donde puedes afirmar que estás logrando un impacto importante y positivo
en el mundo que te rodea. Aunque otros trabajos podrían dejar una marca más
obvia, pocas personas pueden decir que durante su carrera han ayudado a incontables
jóvenes a desarrollar todo su potencial y a convertirse en los adultos que son
ahora, como parte de la generación que da forma al mundo que nos rodea.
Con información de agencias.