En 2014 cifras del Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI) alertaban que las mujeres dedican en promedio 28.8 horas a la
semana a labores del hogar sin remuneración, mientras que los hombres entre 12
y 16 horas.
Datos similares mostró la Encuesta Nacional sobre Uso del
Tiempo y cálculos que realizó Estela Rivero, investigadora de El Colegio de
México, en la que se evidenció que en México la división sexual del trabajo es tan marcada
que se espera que las mujeres pasen el 21 por ciento de su vida realizando
tareas domésticas, y que los hombres destinen ese mismo porcentaje al trabajo
remunerado.
Según los resultados del análisis, las mujeres dedican el 6
por ciento de su vida a un trabajo asalariado, mismo porcentaje que los hombres
utilizan en actividades domésticas.
Cifras recientes que dio a conocer el INEGI muestran un
panorama similar pero cuantificado en pesos, en 2014, el valor económico del
trabajo no remunerado doméstico y de cuidados fue de 4.2 billones de pesos,
cifra equivalente al 24.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país,
siendo las mujeres las que registran la mayor aportación.
Al dar a conocer los resultados de la “Cuenta Satélite del
Trabajo No Remunerado de los Hogares de México, 2014”, el organismo señala que
de dicha participación (24.2 por ciento del PIB), las mujeres aportaron 18 puntos
y los hombres 6.2 puntos.
La labor de mujeres en el hogar tiene un valor equivalente a
47 328 pesos al año.
Precisa que en 2014, el Valor Económico del Trabajo No
Remunerado de los Hogares compuesto por labores domésticas y de cuidados
alcanzó 24.2 por ciento del PIB; en tanto, el trabajo no remunerado encaminado
a la producción de bienes de autoconsumo aportó 0.8 por ciento.
Señala que la mayor parte de las labores domésticas y de
cuidados fueron realizadas por mujeres con 77.5 por ciento del tiempo que los
hogares destinaron a estas actividades, lo que correspondió 74.4 por ciento si
se habla en términos del valor económico.
Asimismo, los resultados en cifras netas per cápita
mostraron que cada persona participó en promedio con el equivalente a 33 mil
382 pesos anuales por sus labores domésticas y de cuidados.
Sin embargo, al desagregar este valor según el género de
quien realizó estas actividades, se observó que el trabajo de las mujeres tuvo
un valor equivalente a 47 328 pesos, mientras que el de los hombres fue de 16 947
pesos durante el mismo año.
El INEGI refiere que con relación a las labores realizadas
por los menores de entre 5 y 11 años, las niñas aportaron el correspondiente a 4264
pesos; mientras que los niños colaboraron con 3906 pesos en el mismo año.
Indica que al observar el valor del trabajo doméstico y de
cuidados por decil de hogar según el ingreso corriente, las mujeres del decil I
(con menores ingresos) contribuyeron con 50029 pesos en promedio al año.
En tanto, aquellas que pertenecen al décimo decil (con
mayores ingresos) lo hicieron con el equivalente a 43 191 pesos en el mismo
periodo.
Por su parte, la contribución de los hombres presentó, para
los mismos deciles (I y X), niveles de 16 093 y 17 819 pesos, respectivamente.
Por tipo de función y con relación al PIB a precios
corrientes, la actividad de proporcionar “cuidados y apoyo” a los integrantes
del hogar representó 8.3 por ciento del PIB, seguido de “alimentación” con 4.6
por ciento.
Así como de “limpieza y el mantenimiento a la vivienda” con
3.9 por ciento, “compras y administración del hogar” con 3.2 por ciento,
“ayudar a otros hogares y trabajo voluntario” con 2.5 por ciento, y por último
la “limpieza y cuidado de la ropa y calzado” con 1.7 por ciento.
SEIS DE CADA 10
PERSONAS QUE REALIZAN ACTIVIDAD DOMÉSTICA SON MUJERES
En México, 85 de cada 100 personas de 12 años o más dedican
tiempo a realizar alguna actividad de trabajo doméstico en los hogares, de
acuerdo INEGI.
De las personas que realizaron alguna actividad doméstica,
seis de cada 10, es decir, 58.8 por ciento, son mujeres.
El organismo destaca que el promedio de horas a la semana
dedicadas al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado en la población de
12 años y más es de 33.4 horas; el promedio es más alto para las mujeres 47.9
horas, que el de los hombres, 16.5 horas a la semana.
En su Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo (ENUT) 2014,
el INEGI revela que el tiempo que dedican personas (mujeres y hombres de 12
años y más, de áreas urbanas, rurales) al trabajo doméstico (cocinar, limpiar,
lavar la ropa); al apoyo y cuidado de niños y niñas, personas enfermas o
discapacitadas y otros miembros del hogar.
Cifras del sondeo apuntan que a partir de los 25 años las
mujeres dedican más de 20 horas en promedio a la semana a los quehaceres del
hogar.
De igual forma, de la población ocupada, cinco de cada 100,
es decir, 4.7 por ciento o 2.3 millones de personas son trabajadores domésticos
remunerados.
En esta categoría se distinguen diferentes ocupaciones, en
las que el grupo más representativo es el de los “empleados domésticos” que
realizan principalmente quehaceres de limpieza en casas particulares, además de
otras actividades complementarias.
El trabajo doméstico remunerado es realizado primordialmente
por mujeres, 95 de cada 100 empleados en esta actividad son mujeres; de la
población ocupada en trabajo doméstico, 34.5 por ciento de las mujeres y 16.3
por ciento de los hombres tienen ingresos de un salario mínimo o menos.
En el marco del Día Internacional del Trabajador Doméstico,
a celebrarse este 22 de julio, la institución subraya que a partir de los 25
años, las mujeres dedican más de 20 horas en promedio a la semana a los
quehaceres del hogar.
Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)
2015, destacan que la población ocupada en el país representa más de 49.8
millones de personas, de las cuales 4.7 por ciento, 2.3 millones, son
trabajadores domésticos remunerados.
De acuerdo con el Convenio 189 de la Organización
Internacional del Trabajo, “trabajo doméstico” es “el trabajo realizado para o
dentro de un hogar o varios hogares”.
Puede incluir tareas como limpiar la casa, cocinar, lavar y
planchar la ropa, el cuidado de los niños, ancianos o enfermos de una familia,
jardinería, vigilancia de la casa, desempeñarse como chofer de la familia, e
incluso cuidando los animales domésticos.
(Con información de Notimex)