La toma de rehenes en la sala de conciertos Bataclan, situada en el centro de la capital francesa, este viernes por la noche concluyó con la muerte de unas cien personas, informaron fuentes policiales.
Los cuatro atacantes de la sala de conciertos del Bataclan
en París murieron el viernes por la noche durante el asalto dado por las
fuerzas del orden, tres de ellos al accionar sus cinturones explosivos,
informaron fuentes concordantes.
El asalto policial “fue muy difícil: los terroristas se
encerraron en el piso de arriba, se hicieron estallar, tenían cinturones de
explosivos”, declaró a la prensa el prefecto de policía Michel Cadot.
“Tres de ellos se hicieron estallar con sus cinturones de explosivos y
otro, que también llevaba un cinturón, fue alcanzado por balas de la policía
antes de estallar al caer”, añadió una fuente cercana a la investigación.
“Estaba en el concierto con mi hermana y amigos. Estábamos en las gradas del primer piso. Hacía más o menos una hora que había empezado el concierto de los Eagles of Death [una banda estadounidense], cuando se escucharon disparos abajo, en el foso”, cuenta Pierre Janaszak, un presentador de radio y televisión, de 35 años.
“Al principio pensamos que era parte del espectáculo, pero pronto nos dimos cuenta de lo que ocurría”,
“Eran tres, me parece, y disparaban indiscriminadamente. Tenían unos fusiles grandes, supongo que eran kalashnikov, hacían un barullo enorme. Tiraban sin parar”, prosigue, en estado de shock.
“Había sangre por todas partes, cadáveres por todas partes”.
“Oíamos los gritos, todos trataban de escapar, la gente se pisoteaba. Era un infierno”.
Los atacantes “no estaban encapuchados”, “me parece que tenían muchas balas. Y hubo una explosión, mucho más fuerte, no sé muy bien lo que pasó”.
“Me encerré en el baño, en el primer piso. Éramos cuatro, y no fueron hasta allí. Tenían rehenes y yo los oía hablar entre ellos. Decían que tenían veinte rehenes, pero no fui a comprobarlo”.
“Oí que trataban de negociar con la policía, por la ventana”.
“Oí que decían: ‘La culpa es de Hollande, la culpa es de vuestro presidente, no tiene por qué intervenir en Siria’. También hablaron de Irak”.
“Luego oímos los disparos, cuando intervino la policía. Se oían disparos por todas partes y hubo otras explosiones”.
“Los policías abrieron la puerta [del baño] y nos dijeron que saliéramos. Me pidieron que mostrara el torso desnudo antes de salir, para estar seguros de que no llevaba una bomba”.
Varios atentados casi simultáneos dejaron al menos 120 muertos en París, la mayoría de ellos en el Bataclan.
Hollande cancela agenda
El presidente francés François Hollande anuló su viaje previsto el domingo a Turquía para asistir a la cumbre del G20 después de los atentados terroristas de este viernes en París, anunció el Elíseo.
El jefe de Estado francés ha convocado un consejo de defensa en las próximas horas para evaluar la situación que atraviesa Francia tras los ataques.
El Bataclán, un ícono parisino
El Bataclán, donde se desarrollaba una toma de rehenes la noche del viernes, es una de las grandes salas de espectáculos de París, con capacidad para unos 1 500 espectadores.
Situada en el bulevar Voltaire en el este de la capital francesa, cerca del canal San Martín y de uno de los lugares donde un policía había sido abatido durante los atentados islamistas contra el semanario Charlie Hebdo en enero pasado, esta gran sala con balcón recibía la noche del viernes un concierto del grupo estadounidense de rock Eagles Of Death Metal.
Desde su remodelación en los años 1970, la sala, convertida en un lugar muy frecuentado de la noche parisina, ha visto desfilar a grandes estrellas de la música francesa e internacional como Lou Reed, Prince, Oasis, o Stromae.
Construida en 1864 y refaccionada en 1952, su nombre hace referencia a Ba-ta-clan, una opereta de Offenbach.
El edificio está clasificado como monumento histórico.
(Con información de AFP)