Una nueva biografía del Trump italiano muestra a Berlusconi como un pelmazo

En todos estos años, ¿cuántas veces he recibido llamadas telefónicas de periodistas que me preguntan por su más reciente declaración o metedura de pata? Berlusconi ha dicho que no tendría relaciones sexuales por un mes. ¿Algún comentario? Berlusconi se ha sometido a un trasplante de cabello. ¿Cuál es tu opinión experta? Berlusconi ha dicho que el fascismo fue un régimen benigno que “enviaba a las personas a centros vacacionales.” ¿Cuál es tu reacción?

Todo esto solía ponerme furioso.

Él era un hombre que había ganado millones gracias a un imperio de la construcción, los medios de comunicación, la industria editorial y el deporte, que inventó un partido político de la nada y ganó una elección general poco después. Su proyecto político era fascinante e importante. Pero lo único por lo que me preguntaban eran las trivialidades, las pifias, las cosas que se ajustaban a la imagen estereotipada de Italia como un caso perdido en el límite de la ilegalidad.

Pero entonces,My Way: Berlusconi in His Own Words (A mi manera: Berlusconi en sus propias palabras) apareció en mi buzón. Empecé a mirar las fotos y la nota publicitaria. Y me temo que comencé a reír.

Hay una fotografía de “Berlusconi con su novia actual, Francesca Pascale, en 2015” (pusieron la fecha, por las dudas). Berlusconi aparece en una profunda conversación con Barack Obama “en la Sala Oval”, que muestra la brillante leyenda, “Obama se mostró distante en general, pero al final se puso del lado de Berlusconi contra Sarkozy, Merkel y Lagarde durante la crisis de euro.” Berlusconi aparece con Bill Clinton, con Vladimir Putin (por supuesto), con George Bush (otra vez, por supuesto), con sus cinco hijos (pero no con sus ex esposas), con Gorbachev, con su madre y por último, aunque no por ello menos importante, con Hillary Clinton (Berlusconi sabe hacia dónde sopla el viento).

Pero la risa se apagó rápidamente. Desde luego, yo había visto todo esto antes.

No hay motivo de risa

Viví en Italia durante 20 años, y he escrito de manera casi constante sobre Berlusconi en diversos contextos. Me manifesté contra él en varias ocasiones. Durante años, él dominó las vidas de casi todos los italianos.

Berlusconi siempre ha sido un genio para venderse a sí mismo: su biografía, su sonrisa, su éxito, su vida sexual, su dinero, su habilidad deportiva. Alguna vez dijo, “Yo vendo ventas”, y declaró célebremente que “estoy condenado a ganar”. Dominó la vida política (y judicial) de Italia durante más de dos décadas, y contra toda probabilidad, logró mantenerse fuera de la cárcel.

Trató de aprobar leyes que le daban inmunidad contra las demandas legales y cambió la ley para alterar sus propios juicios y sus resultados. Sin embargo, siempre pareció salirse con la suya; sus juicios solían terminar con su absolución o (más a menudo) el periodo judicial simplemente se acababa.

Mientras tanto, simplemente seguía ganando. Se recuperó de la inmovilidad política una y otra vez. Incluso en 2013, a pesar de numerosos escándalos y de una profunda crisis económica, estuvo a punto de ganar de nuevo. Incluso desde el exterior, aún tiene influencia sobre el actual gobierno de coalición, habiéndosele prohibido la entrada al Parlamento debido a que enfrenta cargos por evasión de impuestos, la primera y única vez que los jueces se las arreglaron para lograr que una acusación fuera tomada en cuenta.

Su legado está en todas partes, principalmente en el sistema político mismo. Muchas personas afirman que Matteo Renzi, el joven primer ministro de centroderecha, ha mostrado signos de haber tomado como modelo a Berlusconi.

Entonces, ¿My Way añade algo a esta historia?

Limpiar completamente

El proyecto original parece haber provenido de Rizzoli, una editorial que acaba de ser comprada por Mondadori (el propio conglomerado editorial de Berlusconi). ¿Coincidencia? ¿Quién sabe?

Escrito por el autor y entrevistador Alan Friedman, quien conoce muy bien Italia, este libro es florido y rimbombante. Empezamos con una reunión con Putin, quien elogia a Silvio como “un hombre extraordinario, directo y muy interesante” que “seguramente tendrá el lugar que merece en la historia italiana.”

Luego vamos a Arcore, el lujoso palacio de Berlusconi en las afueras de Milan, donde se ha construido una enorme tumba para él mismo. Arcore, para Friedman, “Era el Rosebud de Berlusconi”, aludiendo a la residencia del personaje de Orson Welles enEl ciudadano Kane. También lo describe como “una versión italiana de Camp David.”

A continuación, leemos una breve historia de la vida temprana de Berlusconi, donde pasó de la pobreza a la riqueza, antes de mudarse para generar rápidamente su primera fortuna en la industria de la construcción en Milán en la década de 1960. Las descripciones de las gesticulaciones de Berlusconi están mezcladas con largas citas.

Cualquier tensión se disipa rápidamente. Hay poco material polémico o nuevo, y todo está muy controlado. La controvertida compra del chalet en Arcore es tratada superficialmente (hay libros enteros sobre este caso). Y este es un modelo que se repite una y otra vez. Cada vez que nos acercamos a la controversia o a un evento sobre el que existen varias versiones, Friedman se refrena.

¿Frost-Nixon? Difícilmente. Cuando el interrogatorio se vuelve difícil, las respuestas (y las preguntas) se agotan misteriosamente.

Un hombre contra el mundo

My Way (A mi manera) es un título perfecto. Es la historia de Berlusconi contra el mundo, Berlusconi como un luchador por la libertad: la libertad económica, la libertad contra los comunistas, la libertad contra un poder judicial conspirador. Todo lo que no encaja bien simplemente se omite o se trata superficialmente.

No hay nada nuevo. No hay revelaciones. No hay exclusivas. Nada. La sección sobre el fútbol, por ejemplo, es rutinaria en extremo. Al final, este libro incluso logra hacer que Berlusconi y su extraordinaria carrera resulten muy aburridos. Y eso es todo un logro.

Si quieres leer páginas y páginas de un poderoso hombre alabándose a sí mismo, este libro es para ti. Pero existen muchos trabajos periodísticos serios sobre este hombre; si realmente quieres saber acerca de Berlusconi, lee esos libros y no éste.

Al final, toda la experiencia me resultó increíblemente sombría. Este libro es como estar atrapado con un pelmazo en un rincón en una aburrida fiesta. Durante horas.

*Este artículo apareció por primera vez en The Conversation.