El jueves, el antiguo médico tuvo una gran cantidad de momentos desconcertantes. En BuzzFeed apareció un video de 1998 en el que Carson pronunció un discurso de graduación en la Universidad Andrews, donde expresó una teoría basada en la Biblia acerca de las pirámides egipcias.
“Mi propia teoría personal es que José construyó las pirámides para almacenar granos”, dijo.
El video muestra a un Carson más joven pasando por alto la teoría más extensamente aceptada durante décadas por los egiptólogos y los eruditos, según la cual las pirámides son tumbas construidas para la realeza egipcia, y no instalaciones huecas para el almacenamiento (exceptuando los angostos pozos que conectan lo que se cree son cámaras mortuorias).
De acuerdo con la historia bíblica, José fue un israelita exiliado que logró alcanzar un alto nivel en los rangos de la burocracia egipcia y aconsejó al faraón respecto a cómo prevenir la hambruna.
“Actualmente, todos los arqueólogos piensan que fueron construidas para alojar las tumbas de los faraones”, dijo Carson. “Pero, saben, tendría que ser algo muy grande si nos detenemos a pensar en ello. Y no creo que simplemente desaparecería con el paso del tiempo, para guardar tantos granos.”
Hay más:
“Y si miramos la forma en que están hechas las pirámides, con muchas cámaras cerradas herméticamente, tendrían que ser así por varias razones. Y varios científicos han dicho, ‘Bien, como saben, hubo seres extraterrestres que vinieron y que tenían unos conocimientos especiales, y así las construyeron’; saben, no necesitamos a ningún ser extraterrestre cuando Dios está con nosotros.”
En el antiguo Cercano Oriente, estructuras monumentales como las pirámides se construían por razones políticas y religiosas, y no para servir como depósitos gigantes. Había mejores métodos para almacenar los granos que utilizar a miles de trabajadores para construir edificios con pequeños espacios interiores y enormes exteriores. La forma tampoco es muy eficiente, y es por ello que, en la actualidad, no vemos silos en forma de pirámide para almacenar los granos.
Lo que resulta revelador no es que Carson cuestione la función de las pirámides. Hay teorías contradictorias acerca de estos monumentos, aunque ninguna está ampliamente aceptada. El aspecto alarmante de su declaración es su desprecio por las opiniones expertas.
En primer lugar, en realidad no hay ningún científico creíble que piense que los extraterrestres construyeron las pirámides (si usted le plantea esto a un arqueólogo, seguramente le dará un tiro en la cabeza). Pero incluso esa invención pierde importancia en comparación con la forma en que Carson minimiza las pruebas con un lenguaje sorprendentemente desdeñoso. “Todos los arqueólogos piensan” una cosa, pero “como saben”, todos están equivocados, debido a “varias razones” que yo, Ben Carson, conozco gracias a mis creencias personales.
Como presidente, ¿Carson diría lo mismo acerca de sus consejeros militares al evaluar las bajas potenciales? ¿Y si el Secretario del Tesoro le advirtiera acerca de un colapso económico?
No es primera vez que el famoso cirujano ha incursionado en el terreno académico equivocado. Cuando argumentó en contra de la teoría de la evolución en un discurso, dijo que Lucy, el esqueleto de Australopithecus considerado por los antropólogos como un antepasado de los seres humanos modernos, era probablemente sólo alguien con un cráneo deforme.
“Soy neurocirujano, y opero a muchas personas que tienen, ya saben, cráneos deformes y otras cosas, y al final mueren y son enterradas, y muchos años después, alguien como ustedes llega y encuentra su cráneo y dice que encontró el eslabón perdido.”
Otra vez, el subtexto de su declaración es políticamente revelador. En el mundo de Carson, ser un neurocirujano lo autoriza a comentar sobre la procedencia de un objeto fosilizado. ¿Por qué no debería autorizarlo para ser presidente?
Muchas personas han preguntado si esto debería ser así, y Carson utilizó Facebook el miércoles por la noche para decirles cómo se siente.
“Ninguno de los signatarios de la Declaración de Independencia tenía experiencia en un cargo de elección”, escribió. “Lo que tenían era una profunda creencia en que la libertad es un don de Dios. Tenían la determinación de levantarse contra un rey tirano.”
Esa sería una buena opinión si Thomas Jefferson no hubiera trabajado en la Legislatura de Virginia antes y durante la Revolución Estadounidense. John Hancock fue elegido en la Legislatura Colonial de Massachusetts en 1766.
Las personas que iniciaron la revolución eran políticos, generales y otras personas que tenían experiencia en el funcionamiento del gobierno. Esto no es difícil de averiguar.
¿Es posible que Carson no crea en las cosas a las que se adhiere? CNN sacó a colación esta incómoda pregunta el jueves en A Tale of Two Carsons (Historia de dos Carsons), un reportaje de investigación en el que se entrevistó a compañeros de clase y vecinos de su niñez. Carson se ha presentado a sí mismo (en libros y en la ruta de campaña) como un joven violento y temperamental que transformó su vida gracias a su fe en Dios, pero en el nuevo reportaje se menciona a nueve personas con recuerdos de los primeros años de Carson que no lo recuerdan como alguien violento o que agrediera a las personas. Eso no prueba que Carson haya mentido al decir que trató de apuñalar a alguien con un cuchillo cuando era adolescente, pero plantea algunas dudas.
Ninguna investigación periodística le importará a Carson, que culpa a la corrección política, a los medios de comunicación y a la propaganda liberal por todas las críticas dirigidas a él. Su falta de experiencia política no es realmente una falta de experiencia para sus partidarios, sino que significa que “es un marginal.”
“Los progresistas seculares tratan de ridiculizar [la fe] en cualquier momento en que surge, y sus críticas son bienvenidas”, declaró a la prensa el jueves por la mañana cuando se le preguntó acerca de su teoría de las pirámides.
Su enfoque está funcionando. Carson no solo va adelante en las encuestas, sino que también es el candidato más estimado en cualquiera de las primarias, de acuerdo con un informe dePolitico.
De todas las opiniones no fundamentadas de Carson (por ejemplo, de que el Islam es en realidad un “estilo de vida” y no una religión), su desprecio por la arqueología podría ser la peor, aunque sea sólo porque es un tanto personal.