Tu aura tiene una huella

La superficie de tu cuerpo es un hábitat vivo, palpitante,
plagado de millones de microbios. Es parte de algo llamado “microbioma humano”,
el cual se extiende al aire que nos rodea. El microbioma flota como una nube
que rodea el cuerpo y deja fragmentos en las superficies por donde pasamos. En
otras palabras, tenemos un aura, una nube personal de células cutáneas muertas,
hongos y muchos, muchos microbios. “¿Recuerdas al niño sucio de Charlie Brown?
¿Pig-Pen? Resulta que todos nos parecemos a él”, dice el científico de datos
James Meadow.

En un estudio que realizó durante su posgrado en la
Universidad de Oregón, Meadow y sus compañeros de investigación tomaron
muestras del aire que rodeaba a once personas en una habitación desinfectada e
hicieron una secuencia de los microbios que emanaba cada uno de ellos. Primero
determinaron que una habitación ocupada es distinta microbianamente de una
habitación desocupada, y después de que tres personas pasaron cuatro horas en
la misma habitación despidiendo microbios, el equipo de Meadow pudo distinguir
a cada persona basándose sólo en las bacterias del aire circundante.

Una de las aplicaciones de la nube microbiana en el mundo
real es la investigación forense. Aunque aún “tenemos muchos años de trabajo
por delante”, dice Meadow, nuestra capacidad para distinguir entre individuos
basándonos en sus firmas de microbios aéreos podría mejorar cada vez más. “Así
como los detectives modernos usan polvos en una habitación para buscar huellas
digitales, es posible que [en el futuro] utilicen una gran aspiradora para
identificar los microbios que hay”, comenta el Dr. Martin Blaser, director del
Programa de Microbioma Humano en la Universidad de Nueva York. Sin embargo,
Blaser cuestiona las implicaciones futuras de la firma microbiana para la
privacidad. “Me parece que sería como registrar tus datos electrónicos”.

Aunque la investigación sobre la nube microbiana aún se
encuentra en sus etapas iniciales, Meadow dice estar “cien por ciento
convencido” de que “esto, junto con la revolución en la secuenciación genómica,
nos dará mejor salud”. Con todo, agrega, “tenemos que ser muy cuidadosos en
cuanto a quién damos esa información personal”.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in
cooperation with Newsweek