OREGON.— Amanda Calver, de treinta años, coloca una veladora durante una vigilia en Roseburg, Oregon, tras el tiroteo que ocurrió el pasado 1 de octubre, y en el que diez personas fueron asesinadas y algunas más heridas por quien horas más tarde sería identificado como Chris Mercer; el asesino moriría ahí mismo tras un intercambio de disparos con la policía. La masacre de Roseburg se suma a las de Columbine, Blacksburg, Tucson, Newtown, Aurora y Charleston, las cuales fueron enumeradas por el presidente Barack Obama durante la declaración que ex profeso ofreció la tarde de ese día en la Casa Blanca. “Rezo y espero porque durante mi mandato no tenga que salir de nuevo a ofrecer mis condolencias a las familias en estas circunstancias”, sentenció un Obama consternado y furioso. “Pero basado en mi experiencia como presidente, no puedo garantizar eso”.