Pedro Ocampo Trejo, presidente de la Comisión del Medio Ambiente del Congreso de Hidalgo, pidió a las autoridades ambientales realizar un estudio que determine, a ciencia cierta, las emisiones contaminantes de los vehículos de la marca Volkswagen en los verificentros de la entidad.
Esto, a raíz del escándalo mundial de uno de los altos ejecutivos alemanes de esta compañía automotriz, quien reveló que los vehículos de diésel que fabrican están truqueados en el software para evadir los controles medioambientales.
El legislador hidalguense del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) señaló que su instituto político está a favor que se mejore el ambiente del país y del mundo. Sin embargo, esta problemática de la venta desleal de vehículos truqueados no abona a su mejoramiento, por lo que condenó esta acción por parte de los empresarios alemanes.
“Cualquier alteración, como su mismo nombre lo indica, es algo que condenamos y por lo tanto deben de ser sancionados. Se tiene que hacer un estudio real de cómo está la situación en los centros de verificación con estos vehículos, para que se tenga que denunciar”, opinó el legislador.
Este escándalo de los coches de Volkswagen impactaría a México, ya que la marca alemana opera, desde hace más de 50 años, en el vecino estado Puebla, donde la planta ensambladora de automóviles elabora tres de los cinco modelos involucrados en la controversia mundial.
Se ha calculado que en el mundo hay cerca de 11 millones de automóviles, de esta marca, mismos que tienen alteraciones en el software con el cual se esquivaban los controles medioambientales.
Investigación durará meses
Ante el gigantesco escándalo mundial por la alteración en los indicadores de emisiones contaminantes de sus motores a diesel, el gigante alemán indicó este jueves que la investigación independiente que encargó a un bufete de abogados para deslindar responsabilidades en el escándalo de los coches alterados durará “varios meses”.
El grupo de Wolfsburgo, confrontado por lo demás a un aluvión de demandas judiciales, encargó la investigación interna al bufet estadounidense Jones Day, pero advirtieron que los accionistas deberán armarse de paciencia, pues la cadena de responsabilidades en la instalación de softwares de falsificación de datos de emisiones contaminantes de los motores diésel no se conocerán antes de “varios meses”.
Ante el anuncio, el grupo su próxima Asamblea General, prevista inicialmente el 9 de noviembre, misma que se anunciaba agitada para el primer vendedor mundial de autos, cuya capitalización bursátil se redujo a la mitad del valor que ostentaba a inicios de año.
“Es irrealista considerar (…) que en unas pocas semanas podríamos dar las legítimas respuestas fundadas que los accionistas pueden esperar”, dice el comunicado.
(Con información de Criterio Hidalgo y AFP)