Atracar en tierra firme

Coquimbo.— Un barco de pesca encalló en el puerto de esta ciudad, unos 445 kilómetros al norte de Santiago, durante el terremoto del pasado 16 de septiembre. Un millón de personas fueron evacuadas en Chile después de que el sismo de 8.3 grados de magnitud golpeara en altamar en el Pacífico y matara al menos a doce personas y provocara olas de tsunami a lo largo de su costa norte. Al cierre de esta edición, los chilenos enfrentaban la tarea de recoger escombros y volver a levantarse tras la catástrofe. En el puerto de Coquimbo y la vecina ciudad de La Serena, una de las zonas más afectadas por el sismo, las tareas de limpieza y despeje comenzaron de inmediato. Olas de casi 4.5 metros azotaron varias comunas de la región de Coquimbo y arrastraron barcos, botes de pesca, camiones, autos y desechos de decenas de casas y puestos callejeros del borde costero. El sismo, considerado el sexto más potente en la historia de Chile, y el de mayor magnitud en el mundo en 2015, seguía generando réplicas. Una de las más potentes, de seis grados de magnitud, se sintió el pasado viernes.