Desde 2012 vimos con asombro y admiración la capacidad de
organización del colectivo Yo soy 132, que hizo eco internacional y unió a
diversos sectores que generalmente actuaban individualmente.
En 2014, estudiantes del Instituto Politécnico Nacional
iniciaron otra práctica de organización, que derivó en un paro estudiantil y
orilló a su directora a renunciar, y de igual forma involucró a autoridades
gubernamentales.
Podría pensarse que es natural discrepar en ambientes
estudiantiles de educación media y superior, sin embargo, y a la par, hay también
niños y adolescentes que han salido a manifestar sus ideas y cuestionamientos a
líderes gubernamentales.
Pudieron haber crecido en un ambiente familiar que
acostumbra debatir o tal vez haya influido en ellos la mediatización de
diversos hechos sociales, pero es digno de asombro y esperanzador que las
nuevas generaciones no teman expresarse sobre lo que ocurre en su entorno.
El más reciente caso fue el de Rafael España de la Garza, un
estudiante de secundaria que reclamó a líderes empresariales y políticos
mexicanos la corrupción y violencia que vive el país, problemas que han acabado
con los sueños y oportunidades de los niños.
“A los jóvenes nos
gusta soñar y tener ilusiones, porque es lo único que realmente es nuestro,
pero la verdad es que las ilusiones de muchos jóvenes y niños mexicanos como
yo, tristemente ya no son como antes. Nuestros sueños son más bien
preocupaciones e incertidumbres por nuestro presente. Lo oímos todos los días y
lo vemos en la cara de nuestros padres y de nuestros maestros”, expresó el
estudiante de tercer grado de la Secundaria Técnica No. 89 Juventino González
Benavides, del municipio de Juárez, Nuevo León, durante una cena con 300
líderes de México el pasado 8 de septiembre.”
Rafael expresó: “A veces nos da miedo pensar en cosas como
el hecho de no poder seguir estudiando; nos preocupa que nos pase algo malo
cuando salimos a la calle o que nuestros papás no tengan suficiente dinero para
poder alimentarnos… Quizá estoy exagerando, pero desde mi punto de vista creo
que los sueños de muchos niños y jóvenes mexicanos no son como los que todos
ustedes tuvieron”.
En su presentación como orador el estudiante de secundaria, quien
tiene 14 años, cuestionó a los presentes si estaban satisfechos con el trabajo
que habían hecho por México.
“Pero, señores, sinceramente les pregunto: ¿están
satisfechos con lo que han logrado?”, inquirió el joven.
En el evento estuvo presente José Antonio Meade Kuribreña,
Secretario de Desarrollo Social, quien acudió en representación del Presidente
Enrique Peña Nieto.
En mayo pasado una estudiante de la Secundaria Federal 17
increpó al Gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, y le reclamó los actos
de corrupción de las autoridades.
La menor, identificada como Luz Elena Patricio, participaba
en una muestra de cultura de escuelas secundarias en las instalaciones del
Gobierno y el mandatario llegó de manera imprevista.
“Los gobernadores roban y no cumplen con su trabajo. Estos
políticos se guardan lo de nuestros impuestos. Malgastan lo que nos pertenece
para beneficio personal. Nuestro país está parapléjico, pero ¿a quién le
importa, si el ‘Chicharito’ va por México?”, dijo la joven mientras que los
presentes le aplaudían.
“Ustedes los adultos piensa que nosotros por ser jóvenes no
nos damos cuenta de este grave problema pero permítanme contradecirlos porque
nosotros somos los más afectados y claro que sabemos cada movimiento que hacen
nuestros gobernantes. Porque desafortunadamente la gente más incompetente es la
que nos gobiernan y a la que mantenemos”.
El Gobernador de Chihuahua aplaudía mientras la joven
continuaba con su discurso.
“No todos los jóvenes somos ignorantes y sabemos que va en
aumento la corrupción. Somos gente que lucha y lo seguiremos haciendo para
recuperar el país que queremos”, dijo.
En marzo de 2014 una niña veracruzana de tan solo once años
de edad, impactó en las redes sociales luego de pronunciar un emotivo discurso
durante el fin del certamen fotográfico “Un flashazo ciudadano”, organizado por
la Comisión Estatal Electoral de Nuevo León.
La niña con una gran elocuencia dejó perplejas a miles de
personas, a tal grado que logró conmover y recapacitar sobre el rezago en que
viven millones de indígenas en nuestro país.
Natalia Lissette López vive en el área metropolitana de
Monterrey, pero es nativa del estado de Veracruz, pertenece a la etnia Náhuatl
según lo destacó en su discurso cuando se refirió a la necesidad de rescatar
los valores.
La niña fue parte en el 2013 del Parlamento Infantil del
Congreso del Estado y en mayo dio un discurso en la premiación del Concurso
Nacional de Narraciones de Niñas y Niños Indígenas, organizado en el Palacio de
Gobierno, donde habló sobre el respeto a las costumbres indígenas.
Una adolescente más de una zona rural reclama al presidente
municipal de su entidad y cuestionó la reforma educativa de la escuela donde se
realizó el evento.
El año pasado una niña indígena de 10 años exigió justicia
por los desaparecidos de Ayotzinapa e incluso llegó a pedir la renuncia del
presidente Enrique Peña Nieto.
“Nunca se me va a olvidar el compañero de Ayotzinapa que le
quitaron los policías el rostro. […]Los mexicanos damos la cara, miles y
miles de mexicanos dan la cara, no es mi culpa que tu televisión filme a los
policías que están haciendo destrozos y no son estudiantes y no filmen a los
miles y miles de estudiantes que están en las calles. Si piensas que estoy
siendo manipulada y no se lo que digo, te reto a un debate público en la UNAM o
en el Politécnico, a ver si das la cara y dejas de esconderte detrás de la
televisora”.
“Aquí en México lo que queremos son tres cosas. Primera: que
se encuentren a los hermanos de Ayotzinapa. Segundo: que se salga Peña Nieto.
Pero sobre todo, sobre todo ¡Justicia!”.