El mundo entero reaccionó con enojo ante los hechos y condenaron las agresiones ante los medios de comunicación. Durante semanas en internet se difundió el mensaje en apoyo a Charlie Hebdo con el hashtag #JeSuisCharlie (Yo soy Charlie).
“Los cristianos caminan sobre el agua… los niños musulmanes se hunden”, se lee en la ilustración.

Otra caricatura muestra a un niño pequeño en shorts y playera, boca abajo, al pie de un anuncio espectacular, de una cadena como McDonald’s, que ofrece dos menus infantiles al precio de uno. “Tan cerca de lograrlo”, dice la leyenda inferior.

La ilustración fue creada por uno de los sobreviviente del ataque terrorista de enero y se titula “Prueba de que Europa es Cristiana”.
Pese a la crítica generalizada por lo poco censuradas de las caricaturas, algunos medios han afirmado que la publicación era claramente una intención por poner de manifiesto las fallas en las que ha incurrido Europa al lidiar con la crisis de refugiados. Así como de denunciar la hipocresía europea con respecto a los migrantes.
El periódico de sátira recibió millones de muestras de solidaridad en enero, luego de que los atacantes yihadistas asesinaran a un total de doce personas relacionadas con la publicación, entre ellos, el Director Editorial. Pero luego de las ilustraciones de ésta semana, miles de personas en redes sociales cambiaron el tono de su discurso por uno de enojo, y optaron por utilizar el hashtag #JeNeSuisPasCharlie (No soy Charlie) como muestra de rechazo a las caricaturas sobre refugiados, que muchos consideran ofensivas.