El arte como motor de la conciencia

Por Ana Martínez

El arte es una expresión personal que busca crear un eco que
refleje lo que pasa en la sociedad. Algunas veces ha sido utilizado como medio
de denuncia sobre la miseria y las violaciones que vida la sociedad; otras
veces tiene un tono más objetivo sobre lo que debería ser una sociedad justa.
Pero en situaciones de crisis, como la que vivimos, el arte toma una nueva
misión: ser el aliento que despierta y mantiene vivo el deseo del cambio y el
fuego de la lucha.

Los artistas se expresan y llaman a la gente a participar.
Despiertan los ánimos con canciones, mueven las conciencias con los textos
literarios y plasman las memorias en pinturas, para que no olvidemos la
realidad que nos acecha.

Pero la verdad es que, por más optimistas que los artistas se sientan sobre el
efecto verdadero, y por más que la sociedad afirme que las nuevas expresiones
artísticas son un reflejo de la lucha social, la verdad es que esa llamada al
cambio, mediante el arte, no es fácil de captar.

Para entender un poco más este proceso de intervención en la
conciencia colectiva, Gerardo Covarrubias, gestor cultural de Conaculta nos
explica que existen distintos niveles de profundidad dentro de los mensajes
artísticos. “Una cosa es llamar la atención sobre el tema, y otra cosa es
generar un cambio sobre él”.

El gestor sostiene que existen tres niveles distintos de
influencia que un artista puede tener en la sociedad. “El arte tiene diferentes
niveles de intervención. Existe un nivel de intervención primario, algo así
como prevención social del delito.(…) Llamar la atención sobre el papel del
cambio social que puede tener el arte. [El segundo nivel es aquel en donde] el
artista está más comprometido y comienza a concientizar. Lo que implica formar
parte de una red, financiar, hacer ciberactivismo, estar en las redes. En este
caso el arte tiene la posibilidad de mover muchas conciencias y de alguna
manera hacer que actúen.”

Finalmente agregó que lo óptimo, y equivalente al tercer
nivel de intervención se da cuando el artista se baja del escenario y comienza
a trabajar con sus propios medios y junto con la sociedad para producir el
cambio.

Por otro lado, agregó que esta posibilidad de cambio y de
influencia está muy acotada a una población con características y gustos muy
específicos, o sea los seguidores de los artistas que, además, realmente se
sientan involucrados con la causa. Y agregó que para poder cambiar la realidad
“la gente no solamente necesita arte, necesita un empleo, comida, y servicios
públicos”.

Por su parte, los artistas se muestran muy optimistas sobre
el impacto que tienen sobre sus audiencias. Por ejemplo Yocu, integrante del
grupo mexicano Los de Abajo asegura que ellos creen en que tienen una verdadera
capacidad de modificar el pensamiento e influir en las decisiones que tomen las
personas. Mientras que subcantante, vocalista de la agrupación colombiana Dr.
Krápula, resalta la función de los músicos es ser agentes amplificadores que
activen el corazón del mundo entero, para que la gente sienta la necesidad de
cambiar las cosas.