Luego de que el video en el que la periodista húngara Petra
László aparece agrediendo, con patadas, a refugiados que huían de la policía, y
el caso fuera criticado alrededor del mundo e incluso fuera despedida por el
canal de televisión N1TV, la camarógrafa rompió el silencio para ofrecer
disculpas por su conducta.
“Lamento lo ocurrido”, escribió en una carta publicada en un
diario ultraderechista de su país.
“La cámara estaba rodando, cientos de inmigrantes rompieron
el cordón policial, uno de ellos corrió hacia mí y me asusté”.
La reportera gráfica también explicó que pensó que la
estaban atacando y que tenía que protegerse.
“Es difícil acertar con las decisiones cuando la gente es
presa del pánico”,argumentó László.
La periodista también aseguró que está dispuesta a asumir su
responsabilidad. Según indicó el Comité Búlgaro de Helsinki (CBH) por los derechos humanos, debido a que pateó a varias personas, la periodista podría enfrentar una pena de cárcel de entre uno y siete años.
“No soy una cámara racista sin corazón que patea niños.
Y no merezco esta caza de brujas contra mí, ni la difamación ni las amenazas de
muerte”, comenta en la carta a modo de defensa, “(Soy) una madre soltera en paro con hijos pequeños que
tomó una decisión errónea. Lo lamento de verdad”.
El máximo responsable de N1TV, Szabolcs Kisber, aseguró al
diario El País que el comportamiento de László no va con sus valores como medio
de comunicación.
“No corresponde con los valores que representa la cadena, tanto
a nivel humano, como profesional. Es inadmisible”.
De acuerdo con información publicada por El País, la
periodista, quien llevaba tres meses y medio trabajando para N1TV será
denunciada ante la justicia por dos partidos minoritarios de la oposición.