De acuerdo con un estudio conjunto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), México ocupa el cuarto lugar en ventas per cápita anuales de alimentos y bebidas ultraprocesadas entre los 80 países en todo el mundo para los que se dispone de datos.
“Los alimentos ultraprocesados y la comida rápida representan una parte cada vez mayor de lo que las personas comen y beben en América Latina, con resultados muy negativos”, indicó el asesor de la OPS sobre Nutrición, Enrique Jacoby.
De acuerdo con este organismo, las ventas de alimentos ultraprocesados como la comida rápida y las bebidas azucaradas han aumentado en América Latina, impulsando un incremento de las tasas de obesidad en la región, advirtió este martes la Organización Panamericana de la Salud.
La OPS examinó datos sobre bebidas carbonatadas, golosinas, cereales, helados, bebidas energéticas, salsas y pastas para untar y comidas preparadas, y determinó que sus ventas per cápita entre 2000 y 2013 subieron 26,7% en 13 países latinoamericanos, además de que en volumen, la venta de estos alimentos y bebidas aumentó un48% en comparación con 2,3% en América del Norte
Según informan, estos alimentos están suplantando las dietas tradicionales más nutritivas y el aumento en su consumo está correlacionado estrechamente con la prevalencia de obesidad en adultos en 12 de los países estudiados. Además, Jacoby explica que este tipo de alimentos son “doblemente perjudiciales”, pues “son casi adictivos y eso lleva a aumentar el sobrepeso y la obesidad, al tiempo que sustituyen los alimentos frescos, que son la base de una dieta natural rica en nutrientes”.
El experto nutricionista y coautor del estudio, Jean-Claude Moubarac, “América Latina y otras regiones en desarrollo se han convertido en atractivos mercados para los fabricantes de alimentos industriales, especialmente cuando los mercados de altos ingresos se saturan o incluso empiezan a reducir el consumo de estos productos”, pues tras una década de mejoras económicas, el crecimiento demográfico, la urbanización y el aumento de ingresos en América Latina junto con políticas comerciales y regulatorias laxas, están alimentando esta tendencia, mencionaron los autores del informe.
La tendencia se puede revertir, señaló la OPS, si los gobiernos y las organizaciones civiles apoyan e implementan políticas para promover los alimentos saludables, incluyendo normas de precios e incentivos agrícolas para proteger los cultivos tradicionales, y campañas para promover su inclusión en las escuelas y la preparación casera de comidas.