“La cocina es una vía para la convivencia”: Elena Reygadas

Una cocina abierta, estilo italiano, es el centro del nuevo restaurante de la chef Elena Reygadas. Lardo abrió hace apenas unas semanas y ya es difícil encontrar una mesa para comer. Los cocineros muestran su desempeño en la plancha mientras una veintena de comensales los observa desde la barra.

Elena Reygadas supo desde pequeña que su pasión era la comida. “A mi mamá le gustaba mucho recibir a sus amigos y yo cocinaba para ellos.” Lo hacía con esmero y gracia y así definió que su misión sería compartir con el mundo su talento en la cocina.

“Mi parte favorita es compartir, descubrir y experimentar”, cuenta Elena mientras toma asiento en la barra de su restaurante. “Por eso me gusta la comida italiana, porque me gusta esa filosofía de que la cocina es una vía para la convivencia”, cuenta, al tiempo que es interrumpida por comensales que no pueden esperar para felicitarla por el trabajo que realiza.

La también chef del Rosetta, y de la panadería del mismo nombre, abre ahora este tercer restaurante donde ofrece a sus seguidores una nueva opción para ir a comer o cenar.

“Esto se logra con poca vida social, con mucho compromiso y con mucha pasión”, remarca Elena, quien confiesa que resulta muy difícil ser madre y manejar tres restaurantes al mismo tiempo.

Frente a la moderna y rústica cocina abierta, Elena nos habla del nuevo restaurante y del reto que este representa para ella:

—¿Qué platillo recomiendas de tu nuevo menú?

—Tengo muchos favoritos, pero creo que el postre de mil hojas de zanahoria con levístico es muy especial.

—¿Cómo creaste este menú?

—Lo hice con Federico, que es mi socio en Lardo.

—¿Cuál es el último ingrediente que usarías?

—No me gusta mucho el rábano y, la verdad, no usaría ningún ingrediente que esté en mal estado.

—¿Cuál es el último platillo que creaste?

—El helado de levístico. Pero creo que uno no inventa las cosas, más bien las cosas están ahí y lo que yo hago es combinarlas, pero todos los ingredientes ahí están.

—¿Si sólo pudieras comer una última cosa en la vida qué sería?

—Definitivamente el pan.

—¿Últimamente has descubierto algún sabor?

—Siempre descubres nuevos sabores, pero tal vez el enebro en dulce, eso para mí ha sido una revelación.

—¿Qué sabor te deja la situación actual de México?

—Un sabor muy de conflicto de sentimientos, por un lado es un México vibrante con mucha energía, con mucha gente joven dispuesta a entregarse a su pasión y a sus sueños sin miedo. Y, por otro lado, hay un México que me pone muy triste y es una dualidad que tenemos y es muy triste lo que pasa en muchas cosas.

—¿Qué sigue para Elena Reygadas aquí en México?

—Concentrarme y enfocarme; llevar un equipo enorme y dividirme entre mis hijas y el trabajo. Me siento contenta, pero con mucha presión y está bien, así son las aperturas.