Mientras que el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, se prepara para la histórica visita a La Habana pactada para el próximo viernes, en Cuba continúan las manifestaciones de rechazo a la renovada incursión norteamericana y la reanudación de las relaciones entre ambos países.
Ante el grito de “abajo la gusanera” los opositores fueron rodeados por policías quienes realizaron el arresto justo cuando los inconformes se retiraban de la tradicional caminata dominical de las Damas de Blanco. Los opositores portaban máscaras de Barack Obama y exigen a Estados Unidos hacer más para que Cuba detenga los abusos de derechos humanos fueron brevemente detenidos. Los activistas, así como una buena parte de la población, aun considera que el gobierno estadounidense no ha hecho suficientes esfuerzos para en materia de reformas de derechos humanos.
El vocero del Departamento de Estado, John Kirby, aseguró en su reunión de prensa: “estamos profundamente preocupados por la situación y al arresto de activistas pacíficos por parte de las autoridades cubanas”, y agregó que “EEUU seguirá defendiendo el derecho de reunión pacífica, el derecho de asociación, y los de libertad de expresión y culto”.
A pesar de que los disidentes fueron liberados horas después de su arresto, afirman que la represión en su contra ha empeorado desde que se anunció la restauración de relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana.
La llegada de John Kerry, el próximo viernes, marcará la inauguración oficial de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, con lo que se convertirá en el primer jefe de la diplomacia estadounidense que pise la isla en 70 años.