México lindo y querido, miles de ojos están puestos sobre tu
gobierno tras la fuga del peligroso narcotraficante Joaquín el “Chapo” Guzmán
Loera del penal de máxima seguridad del Altiplano. Son 190 países,
pertenecientes a la Interpol, los que buscan ya al “Houdini” de la mafia, al
capo escapista que ha desaparecido dos veces de penales de máxima seguridad, al
que según las autoridades, logró una fuga que ni en el mejor espectáculo el
gran ilusionista Harry Houdini hubiese podido realizar. El narcotraficante ha
puesto en ridículo a las autoridades mexicanas no una, sino dos veces. Su
número mágico, el 2: dos fugas, de dos penales de máxima seguridad, bajo dos
diferentes partidos en el poder, el PAN de Vicente Fox y el PRI de Enrique Peña
Nieto.
Vergonzosamente, mientras más intenta el gobierno explicar lo
sucedido, más dudas y más críticas surgen por esta fuga que suena, huele y
evidencia una terrible, dolorosa y apestosa corrupción. En Estados Unidos la
indignación crece de la mano de los reproches contra la administración de Obama;
aunque ahora se sabe que en junio de este año este país solicitó la extradición
del capo, sin embargo, sus acciones llegaron demasiado tarde.
Entrevisté a Héctor Berrellez, exagente de la DEA en México, y
me lo explicó de esta manera: “Es una burla, no nada más para México, sino
también para este gobierno… Fue una gran ineptitud del gobierno americano de
no tener orden de extradición para el ‘Chapo’ Guzmán…”
Para Donald Trump, aspirante a la presidencia por el Partido
Republicano, el escape de Guzmán Loera fue carne para el asador y no perdió el
tiempo para tuitear: “El máximo capo de las drogas se escapa de la cárcel.
Increíble corrupción y Estados Unidos está pagando el precio. Se los dije”. El
magnate, sin embargo, dejó de ser el epicentro de la atención mediática por
varios días, el “Chapo” le robó la escena, la gran mayoría de los medios en
Estados Unidos hablaban más de la fuga de Joaquín Guzmán Loera que del
multimillonario, que en las últimas semanas había acaparado la atención con sus
insultos a México y a sus migrantes tras calificarlos de criminales y
violadores. Su reaparición ante los medios fue para denunciar supuestas
amenazas, que aparecen en su cuenta de Twitter, por parte de una persona que se
identifica como @ElChap0Guzman y por las que Trump contactó al FBI.
La fuga del narcotraficante tiene a varios preocupados en
Estados Unidos. La DEA asegura trabajar hombro a hombro con sus contrapartes
mexicanos para recapturar al peligroso narcotraficante, mientras la ciudad de
Chicago le ha devuelto el non grato título de “Enemigo Público número 1”, que
había perdido al ser capturado en febrero de 2014. La distinción se la ha
ganado a pulso. Según las autoridades, el 80 por ciento de las drogas que
circulan por la Ciudad de los Vientos proviene del Cártel de Sinaloa, el más
grande y poderoso de México.
El exagente Berrellez me dice que Guzmán Loera siguió manejando
el negocio desde la cárcel y su fortuna y poder siguieron creciendo entre los
muros del otrora inviolable penal. “El ‘Chapo’ nunca deja de operar, igual que
Caro Quintero, por eso es que tienen tanto dinero.”
Esta fuga de película por un túnel de un kilómetro y medio de
largo despierta muchas suspicacias. En la calle y en las redes sociales en
Estados Unidos son muchos los que no compran esta versión de las autoridades
mexicanas, algunos especulan que salió por la puerta grande y que el pasaje
subterráneo es una artimaña para desviar la verdad, sobre todo ahora que se
conoce la petición de extradición por parte de Estados Unidos. Otros sospechan
que el narcotraficante sinaloense jamás tocó la prisión y que su recaptura en
Mazatlán, Sinaloa, 17 meses atrás, fue un gran montaje. Héctor Berrellez conoce
bien esa plaza, fue jefe de la DEA en la llamada Perla del Pacífico a finales
de la década de 1980 y dice saber muy bien cómo actúan las autoridades
mexicanas: “El arreglo de la aprehensión es obvio porque al ‘Chapo’ cuando lo
arrestaron no le incautaron sus valores económicos —el artículo 22 de la
Constitución mexicana dicta que cuando hay beneficios liberados del crimen se
tienen que incautar—, porque de otra manera si le dejan, en el caso del ‘Chapo’
los billones, él tiene mucho dinero para seguir sobornando a personas de
gobierno, no sé a qué nivel, pero obvio que sí hay colusión del gobierno con el
‘Chapo’, cómo es posible que se escape de una prisión de alta seguridad”.
Los famosos memes que circulaban por internet cuestionaron la
fuga, criticaron al gobierno y, en algunos casos, por ejemplo en California,
convirtieron al capo en héroe. El exagente Berrellez dice no comprenderlo, subraya
que Joaquín Guzmán Loera “es un asesino psicópata a él personalmente le gusta
decapitar, asesinar y desmembrar a seres humanos”.
No obstante, quizá la admiración se debe, apunta Berrellez, a la
conexión especial del capo sinaloense con el estado dorado:
“El ‘Chapo’ Guzmán tiene parte de su organización aquí en el
sur de California; en San Diego y Los Ángeles y obviamente hay mucha gente que
lo alaba aquí; la esposa del ‘Chapo’, Emma Coronel, permanece muchos meses en
Lancaster y Palmdale, donde nacieron sus niños por razones de seguridad, porque
no se nos olvide que al ‘Chapo’ los cárteles oponentes le mataron a dos hijos
allá (en México).”
Coludido con las autoridades o engañándolas, el ‘Chapo’ Guzmán
se esfumó como por arte de magia, y para algunos, como Berrellez, el siguiente
acto podría ser una cruenta ola de violencia en la frontera entre México y
Estados Unidos.