Tras la detención de Marco
Estrada López y Tomás Méndez Lozano, director y Jefe de Grupo de Operaciones
Especiales de la Policía Estatal Preventiva, por su presunta relación con el
delito de robo de combustible a PEMEX, diputados locales descartaron llamar a
comparecer al secretario de Seguridad Pública, Facundo Rosas.
En entrevista, Francisco
Rodríguez Álvarez, presidente de la comisión de Seguridad Pública en el
Congreso del estado, consideró que se deben agotar todas las líneas de
investigación por parte de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) y que en
caso de encontrarlos responsables, se apliquen las sanciones establecidas por
ley.
Descartó que la aplicación de
pruebas de control de confianza a los policías sean obsoletas para evitar este
tipo de conductas, pues sí reconoció que su aplicación se ha postergado de dos
años a tres puede traer consecuencias. Comentó además que depende de la
voluntad de los uniformados caer en actos ilícitos.
“(Las pruebas de
confianza) se tratan de un filtro más, pero no son garantía de no caer en actos
de corrupción porque el corazón del ser humano no es garantía de nada, a veces
no es una decisión técnica, se trata de una decisión personal caer en conductas
ilícitas e incluso de la propia condición socioeconómica”, atribuyó.
Por su parte el diputado local del PRI, Sergio
Céspedes Peregrina, celebró la detención de ambos elementos y que los mismos
hayan sido cesados de sus funciones. Se pronunció porque se revise la
efectividad de los exámenes de control a los cuerpos policiacos en todo
momento, y no solo ante escenarios como estos.