Matrimonio gay y “Obamacare” tensan a la Corte de EE.UU.

Aumenta la
tensión dentro y fuera de la fachada de mármol blanco del edificio de la
Suprema Corte de Estados Unidos a la vez que los nueve jueces se preparan para
emitir sus fallos en el tema del matrimonio homosexual y la legislación de
salud del presidente Obama, a fines de mes.

De los 11 casos
pendientes, los más importantes son las parejas del mismo sexo que disputan las
legislaciones estatales contra el matrimonio homosexual y una objeción
conservadora contra los subsidios previstos bajo la legislación de Obamacare
para que ciudadanos de bajos y medios ingresos adquieran seguros médicos, la
cual dejaría a millones de personas sin cobertura médica.

Muchos expertos
predicen que la Corte legalizará el matrimonio homosexual en todo el país,
argumentando que la Constitución garantiza la igualdad de trato bajo las leyes
y que el juicio justo impide que los estados proscriban las nupcias de mismo
sexo.

Se espera que
los cuatro jueces liberales apoyen el matrimonio del mismo sexo, en tanto que
el juez conservador, Anthony Kennedy –el voto decisivo esperado- tiene
antecedentes de respaldar los derechos de los homosexuales.

Durante su
argumentación verbal sobre el matrimonio homosexual, en abril 20, Kennedy
planteó muchas interrogantes a los abogados de ambas partes, haciendo énfasis
en la nobleza y dignidad de las parejas del mismo género.

La decisión
sobre la legislación de salud será más difícil. El presidente de la Suprema,
Corte, John Roberts (voto decisivo cuando la Corte defendió la legislación
Obamacare en 2012) no habló mucho durante su argumentación verbal de marzo 4
para sugerir cuál será su decisión.

La Corte emitirá
algunas resoluciones el lunes y otras más a lo largo de la semana.

Los jueces están
muy presionados para emitir todos sus fallos, cosa que podría ser difícil ya
que los casos en que se encuentran estrechamente divididos suelen ser los que
dejan para el final.

Fuera de la
Corte, quienes tienen interés personal en el resultado de los fallos aguardan
con nerviosismo.

James
Obergefell, uno de los querellantes en el caso del matrimonio homosexual, dijo
que estará presente en la sala todos los días de decisión restantes.

Obergefell
presentó su demanda contra la prohibición al matrimonio del mismo género cuando
Ohio se negó a reconocer su unión en el acta de defunción de su esposo, John
Arthur. La pareja contrajo matrimonio en Maryland, estado que permite los
matrimonios del mismo sexo, tres meses antes del fallecimiento de Arthur en
2013.

La Suprema Corte
no anuncia con anticipación cuáles dictámenes emitirá en determinado día.

“Es inquietante,
es emocionante, pero también es espeluznante”, comentó Obergefell mientras
hacía fila para ingresar en la sala, el jueves pasado.

El otro frente
del litigio, la Alianza en Defensa de la Libertad, grupo cristiano conservador
que se opone al matrimonio homosexual, tendrá por lo menos dos abogados en la
sala, informó la vocera Kerri Kupec.

En cuanto a las
deliberaciones a puerta cerrada en la Corte, la jueza Ruth Bader Ginsburg hizo
referencia al tumulto por venir en una alocución de junio 12: “Podemos
predecir, con confianza, que en las últimas semanas del periodo habrá fuertes
divisiones”, dijo.

En junio 15, la
Corte se hallaba divida 5-4 en solo 7 de los 46 casos decididos hasta ese día.
Pero solo la semana pasada, cuatro de los nueve dictámenes eran decisiones 5-4.
En sus resoluciones, varios jueces escribieron opiniones personales en las que
dirigieron punzantes comentarios a sus colegas.

(Con información de Reuters)