Francisco señala “miopía de los poderes políticos” en encíclica

En su encíclica, el Papa Francisco llamó a tomar acciones decisivas que protejan el medio ambiente del cambio climático, incurriendo en la ira de los negocios y los intereses políticos que en el mundo se oponen a estas acciones a favor del medio ambiente.

En un documento de 184 páginas, titulado “Laudato Si (Praise Be), En el Cuidado de Nuestro Hogar Común”, -el primero dedicado al medio ambiente- el Papa Francisco dijo que los países con altos recursos económicos deben de alejarse de la cultura consumista y de las “actitudes obstructoras” que logran lucro sobre el bien común. También se apoyó en datos científicos que demuestran que el cambio climático es causa -en su mayoría- del ser humano, y enfatizó en el rol que las políticas económicas y energéticas juegan en la destrucción del medio ambiente.

“Laudato Si (Praise Be), En el Cuidado de Nuestro Hogar Común”

El Papa Francisco culpó a la “miopía de los poderes políticos” que no han podido frenar al cambio climático.

En otro apartado del documento el Papa tomó una fuerte postura en contra del uso de tecnología para el ahorro de mano de obra y de la regulación financiera. “La producción no es siempre racional, y casi siempre está atada a variables económicas que asignan a los productos valores que no necesariamente corresponden a su valor real”, escribió. “El problema de la economía sal es que no está siendo confrontada con vigor, sin embargo es esa economía la que hace posible la diversificación y mejoría en la producción, es la que hace que las compañías funcionen adecuadamente y es la que crea trabajos”.

El pasado lunes la encíclica fue filtrada por una revista italiana y es considerada un documento de enseñanza autorizada entre los miembros del clérigo y el laicado. El documento fue lanzado oficialmente por el Vaticano este jueves. El nuevo documento no garantiza que el Vaticano tomará parte activa en el encuentro sobre medio ambiente de la ONU, que se llevará a cabo en Paris este diciembre.

La encíclica incluye criticas al aborto y a la noción de control de la población, también métodos para luchar en contra de la pobreza en el mundo. Esta encíclica es la que más contenido político tiene desde la del Papa Pabo VI en 1968, la cual apoyaba la prohibición de métodos anticonceptivos.