Brotan calabacitas en el desierto de Samalayuca

Ciudad Juárez.- Antonio es un tarahumara que ha aprendido a manejar con maestría un
cuchillo hechizo de 20 centímetros de largo. Con una mano sostiene
cuidadosamente la tierna calabacita.

Con la otra, de un suave tajo, aparta la legumbre de la planta. Es un
segundo íntimo de trabajo entre el hombre y el surco, que se repite
miles de veces cada día. Coloca el alimento fresco en un bote de 20
litros que llena decenas de veces al día.

Desde esta semana se ha empezado a levantar calabacita, el cultivo que caracteriza a Samalayuca.

La labor de 4 hectáreas ha estado generando diariamente cientos de
kilos de la legumbre que se envían a esta ciudad, y que se comercializan
en el S-Mart y la Central de Abastos.

Aún no es tanta la producción para empezarla a llevar a Sonora y
Sinaloa, donde también abundan los compradores, según explica Jaime Ríos
Amaya, uno de los agricultores que sembraron temprano para lograr
mejores precios y rendimientos.

Dice que en este tiempo, los agricultores que se adelantaron a la
siembra y la cosecha, logran colocar la caja de 12 kilos en 90 pesos,
pero en unos días más, conforme la producción aumenta, el costo bajará
hasta los 35 por caja.

En el último año reportado por el sistema estadístico de la Secretaría
de Agricultura y Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), el
2013, Samalayuca generó una producción de 33 millones de pesos en
calabacita con un total de 380 hectáreas cosechadas y 9 mil 310
toneladas, a un precio promedio de 3 mil 547 pesos por tonelada. El año
previo, el 2012, la cosecha había dado más rendimiento, con una
producción de 43.3 millones de pesos.

Además de Ríos Amaya, otros 5 productores han empezado a levantar la
calabacita, que se recoge a un tamaño de entre 12 y 15 centímetros de
largo.

Día tras día se le da un recorrido a cada surco para ir sacando el
producto que ya está listo, pues al pasar ese tamaño queda fuera del
mercado.

Productores indicaron que este año tendrán la diferencia de un
frigorífico construido con recursos del Gobierno federal y de los
productores.

El refrigerador de unos 320 metros cuadrados implicó una inversión de
alrededor de 2 millones de pesos, y que se hizo con recursos de la
Comisión Nacional de Zonas Áridas (Conaza), pero aún no se ha puesto en
operación, pues todavía no hay tanta producción como para necesitarlo.

Con dicho frigorífico, explicó Armando Esparza Peña, presidente
seccional de Samalayuca, se podrán negociar mejores precios con los
compradores. Además, indicó, se podrá vender de manera directa a las
tiendas de Juárez logrando mejores precios.

Otra función es la de enfriar la calabacita, para así evitar que se eche a perder en manos de los compradores.

Además de las calabacitas, también están por empezar a levantar el
chile serrano la próxima semana, y el repollo, entre otros vegetales que
se cultivan en la zona.

Mientras tanto, en las 4 hectáreas de calabacitas de Ríos Amaya, una
docena de trabajadores, la mayoría tarahumaras, siguen levantando desde
la tierra el alimento que miles de juarenses se llevarán a la boca la
próxima semana.

¿Sabía que…

• Los productores que se adelantaron a la siembra y la cosecha, logran
colocar la caja de 12 kilos en 90 pesos, pero en unos días más, conforme
la producción aumenta, el costo bajará hasta los 35 por caja?