El estado de Querétaro eligió al Partido Acción Nacional (PAN) en lo que parece haber sido una lección aprendida de los errores del pasado. Con Francisco Pancho Domínguez como nuevo gobernador, el partido albiazul se lleva tres de cuatro distritos federales y doce presidencias municipales de un total de dieciocho. Es un hecho: el PAN está de regreso y los ciudadanos esperan que atienda sus principales demandas: seguridad pública, más empleo, transporte y acceso a servicios básicos.
La victoria del PAN se dio tras unas votaciones muy cerradas. Domínguez obtuvo más de 301 000 votos frente a los 256 000 de su contrincante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Roberto Loyola Vera, quien paradójicamente es hermano del exgobernador panista Ignacio Loyola Vera, recuperando así un estado que ya había gobernado en los sexenios 1997-2003 y 2003-2009.
En esta ocasión la alternancia tuvo lugar sólo un sexenio después, y la formación blanquiazul se hizo también con las alcaldías de Querétaro y Corregidora, uno de los principales municipios de ese estado con casi dos millones de habitantes. Ahora les toca cumplir sus promesas de campaña, que incidieron en la necesidad de seguridad, ya que los delitos de robos a negocios y viviendas con violencia registrados en 2014 aumentaron en un 123 por ciento con respecto al año anterior. Además, entre la gente se rumora que el estado se ha convertido en refugio para capos.
Inseguridad, lo más preocupante
“Ahí mismo, donde está esa casa, asaltaron a un joven, le dieron tremenda golpiza y nadie hizo nada por evitarlo”, cuenta Hugo Morales mientras señala un lugar a pocos metros de su puesto de hamburguesas en la colonia Villas del Sol, detrás del auditorio Josefa Ortiz de Domínguez.
En el municipio de Corregidora existe entre la población la inquietud por los robos a casa habitación. “Algunos amigos y personas de cuadras cercanas a mi colonia han denunciado que se meten a sus casas, sobre todo en horas que dejan el hogar solo para salir a trabajar”, comenta Abraham Hernández, un joven que vive en ese municipio que surgió en la década de 1990.
Las colonias periféricas de la ciudad y algunas comunidades también tienen como principal petición mejorar la seguridad debido al incremento de los asaltos tanto en casas particulares como en la calle. En campaña se escucharon muchas solicitudes de otros municipios, donde la queja general fue que las autoridades los habían abandonado. En algunas zonas, como el municipio de Peñamiller (zona de semidesierto a dos horas de la capital), la demanda más recurrente era que las autoridades les dieran espacios, como canchas y espacios de convivencia. En otras comunidades se dan problemas como la falta de agua, por lo que exigen al nuevo gobierno que mejore el suministro y las plantas tratadoras. En colonias populares de zonas bajas la principal inquietud es la lluvia. Y es que, cuando arrecia, el drenaje colapsa, se desborda y daña el interior de las viviendas.
En lugares como la zona serrana preocupa la falta de oportunidades para generar empleo. Es una zona donde los cultivos y la ganadería son parte de la economía, pero que sufre por no encontrar precios que ayuden a competir. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la tasa de desempleo en 2014 fue del 6 por ciento, lo que sitúa a Querétaro en el sexto lugar a escala nacional.
Asimismo, muchos queretanos están molestos con el tema del transporte público que inició su proceso de modernización con un sistema de prepago con tarjeta. Abraham Hernández asegura que muchas veces este sistema no funciona y el trato de los choferes no es el mejor con el pasajero. “En ocasiones no se detienen cuando los usuarios hacen parada para abordar y existe la percepción de que están mal capacitados y que son causantes de accidentes.”
A quien más preocupa esta situación es a las personas de la tercera edad y a los estudiantes, que tienen una tarifa de pago preferente, es decir, más económica, razón por la que padecen una peor atención por parte de los conductores.
Sigue gobernando la derecha
Pero con la alternancia PRI-PAN hay esperanzas. Así lo dice Lourdes Durán Peñaloza, vecina de una colonia tranquila próxima al centro histórico. “Lo del domingo es una muestra de que, pese a todo, el sentir de la población pesa, y pesa mucho. Tan es así que al PRI le ha costado la gubernatura, la capital del estado, parte de la Zona Metropolitana y una buena parte de la representación en los congresos local y federal.” Por eso, añade, “la alternancia habla de un electorado consciente de que puede cambiar las cosas. No sé si el PAN sea la mejor opción para ello, pero sobre aviso no hay engaño”.
“¿Qué le pediría a los políticos?”, le preguntamos a Ricardo Colín, afín al Movimiento Regeneración Nacional (Morena), partido que obtuvo el registro tras las votaciones, y que vive en el centro de la ciudad. “Nunca estuvo en sus propuestas, pero sí exigiría transparencia en sus actos y gastos de gobierno. Y la creación de mecanismos de participación ciudadana. Cada vez me queda más claro que no hay políticas públicas para un gobierno democrático, no se les escucha a las ONG, no se legisla a favor de la gente, sino de un modelo de economía de consumo sin importar si la gente tiene trabajo, si gana bien, etcétera. Y es la derecha la que sigue gobernando, llámese PRI o PAN.”
Newsweek en Español realizó un recorrido por el área metropolitana de Querétaro, y nos adentramos en Jurica, una colonia donde vive gente de alto poder adquisitivo y en la que se señala que se han refugiado algunos capos del narcotráfico. Diversos medios de comunicación llegaron a reportar que Héctor Beltrán Leyva, otrora líder del cártel del mismo nombre, y Enrique Plancarte, cabecilla de los Caballeros Templarios y quien resultase muerto en un enfrentamiento en el municipio de Colón con miembros de la Marina Mexicana, el 31 de marzo de 2014, habitaron esa zona de la ciudad.
El alcalde bajo sospecha
En el municipio de Humilpan, a una hora al sur de Querétaro, resultó electo como presidente municipal, con el Partido Nueva Alianza (Panal), Juan Guzmán Cabrera, un personaje pintoresco y de muchos claroscuros que mandó construir una iglesia que alberga un Cristo de oro y que hacía proselitismo montado en un caballo.
La victoria de Guzmán Cabrera sobre su contrincante, Cristina Heinze, arrojaba, según los últimos conteos, una diferencia de 404 votos, razón por la que José Báez Guerrero, dirigente estatal del PAN en Querétaro, declaró que impugnarían el resultado, máxime que Guzmán Cabrera ya había sido acusado de despilfarro por entregar materiales de construcción y realizar donaciones a iglesias, amén de que durante su campaña realizó fiestas y contrató grupos musicales y luchadores para llevar a cabo sus actos proselitistas.
De perfil ostentoso, erguido, soberbio, Guzmán es nativo de Guanajuato, y hay quienes “creen que es primo del Chapo Guzmán”, cuenta Ricardo Colín. “Mucho antes de las elecciones, repartía dinero a diestra y siniestra para reparar capillas, según me comentó un miembro de su equipo”, añade.
El nuevo alcalde se dedicaba a la compra-venta de metales que más tarde fundía y negociaba como chatarra. Su nombre está relacionado con la mayor estafa cometida en contra del gobierno federal hace cinco años, cuando la Secretaría de la Función Pública (SFP) detectó un fraude por 1800 millones de pesos en contra de Ferrocarriles Nacionales de México (FNM). Una de las empresas presuntamente involucradas es Remetsa, propiedad de Juan Guzmán Cabrera.
De ser ratificado Guzmán Cabrera como alcalde electo, el PAN tendrá que lidiar con este individuo que durante su campaña apoyó abiertamente la candidatura de Roberto Loyola Vera.