Carreras, ¿una victoria anticipada en SLP?

SAN LUIS POTOSÍ, S. L. P.— El pasado domingo 7 de junio, en punto de las 18 horas, más de 3400 casillas instaladas en varios sitios del estado potosino cerraron votaciones, según lo reglado por los institutos electorales. Aproximadamente tres horas después, aparecieron las primeras encuestas de salida por parte del PREP y otros resultados surgidos de Mitofsky. Por las redes sociales circularon todo tipo de datos informales que ocasionaron confusión entre los votantes ansiosos por saber los resultados finales. Los preliminares, donde era imposible que le adjudicasen el triunfo a ninguno, marcaban una tendencia a favor del candidato tricolor sin mucho rango de diferencia con la panista Sonia Mendoza. Carreras llegó a encabezar la contienda con siete puntos por encima de la candidata blanquiazul, aunque la albiazul llegó a acercarse hasta dos puntos por debajo del primero.

Para entonces, en la sede del PRD, donde el candidato Fernando Pérez Espinosa, Calolo, montó su casa de campaña, los ánimos se vieron rápidamente ofuscados debido a la clara distancia porcentual que los figurantes correspondientes a PAN y PRI ya comenzaban a marcar.

Por otro lado, en la casa de campaña de la candidata Sonia Mendoza (PAN), se sentía un notable nerviosismo entre los militantes. Las cifras los colocaban cada vez más cerca de su principal opositor logrando acercarse hasta dos puntos por debajo de la máxima porcentual después de haber estado siete puntos abajo.

Mientras tanto, en la sede priista, todo sucedía de manera distinta. Siendo casi las once de la noche para entonces, el ambiente se caracterizaba por la música y el festejo. Todo se tornó en celebración: bocinas, un tapanco espacioso y un par de micrófonos disponibles; alrededor de doscientas cincuenta personas con banderines tricolores ocuparon la explanada del edificio. En breve Juan Manuel Carreras López apareció para pronunciar un discurso que evidenciaba el anticipado reconocimiento de su victoria:

“Las encuestas no mienten. Los resultados son irreversibles. ¡Ya ganamos, San Luis! Ganaron ustedes. Ganó toda la gente que con su voto de confianza deposita la esperanza en el Partido Revolucionario Institucional para transformar nuestro estado; para transformar a San Luis en la ciudad que todos queremos. Porque todos ustedes hicieron estas elecciones posibles, ustedes, potosinos, hicieron este triunfo una realidad. Porque juntos somos más y juntos lucharemos por el San Luis que todos queremos…”

El anticipado pronunciamiento del triunfo tricolor originó molestias, reclamos y el levantamiento de sospechas por parte de la candidata blanquiazul. El líder nacional panista, Gustavo Madero, publicó como reacción el día posterior, en su cuenta de Twitter: “Se precipita EPN, declara ganadores antes que concluya el INE los cómputos. Le urge consumar el fraude en Colima y San Luis Potosí. No lo permitiremos.” El dirigente nacional del PAN manifestó su molestia luego de enterarse de que el presidente de México felicitaba vía telefónica a los candidatos priistas que mantenían una escasa ventaja en esos dos estados.

Se complica la postelección

Los incidentes que se presentaron al comienzo del proceso electoral fueron menores. El factor principal de desconcierto fue la ausencia de personal o funcionarios de casillas. Según algunos reportes del Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (Ceepac), algunas casillas tardaron hasta dos horas en instalarse para permitir que los ya molestos electores pudieran ejercer su voto. De igual forma, las casillas especiales instaladas en puntos estratégicos de la ciudad presentaron anomalías por falta de organización, aunque después funcionaron con regularidad hacia el resto de la jornada.

El mayor incidente reportado se registró en el municipio de Río Verde, ubicado en la zona media de San Luis Potosí. Hubo un conato de bronca protagonizado entre trabajadores de los partidos PRI y PAN. En el evento intervino la Secretaría de Seguridad Pública para controlar la situación, y las autoridades correspondientes se abocaron a investigar el caso.

Tres días después de las elecciones, sin embargo, se alzaron los del PAN. La candidata Sonia Mendoza convocó a una caminata el día miércoles 10 de junio para reclamar su triunfo y exigir recuento de votos. A la protesta acudió un significativo número de personas que la apoyan y también participaron Gustavo Madero y el exsenador Santiago Creel. Ante la consejera presidenta del Ceepac presentaron un pliego petitorio con sus exigencias. También manifestaron tener pruebas de anomalías en el proceso electoral, como urnas que se encontraban escondidas en una escuela que le favorecían en votos, además de falsificación de boletas. “El PAN es un partido respetuoso de las instituciones, pero no nos vamos a dejar”, dijo Madero.

Al mismo tiempo, en dos ejidos pertenecientes a municipios de San Luis Potosí (Ciudad Fernández y Zaragoza) más de trecientas personas quemaron urnas que contenían actas e incendiaron oficinas del Ceepac. Inconformes con las pasadas elecciones, denunciaron que hubo fraude electoral, argumentando que durante el conteo se encontraron votos de más. Pidieron que se realice de nueva cuenta la elección. Hasta el cierre de esta elección las cifras de la Ceepac seguían favoreciendo al priista Juan Manuel Carreras con el 35.78 por ciento, contra el 33.47 por ciento de votaciones para la panista Sonia Mendoza.

Volver al “saber gobernar”

Uno puede mirar con frecuencia en los puestos de revistas que en las portadas de los diarios locales aparecen las fotografías de cuerpos arrojados a las aguas negras, mutilados, lacerados o calcinados según sea el ajuste de cuentas.

“No es fácil. Uno quiere abrir su negocio para tener algo, para poder sobrevivir. Cada día es más difícil y la cosa se pone más dura. Apenas me alcanza para comer y para tener otros gastos. Es trabajo inútil, cuando menos te lo esperas vienen los malos y te quitan lo poco que sale… o te exigen cuota o te roban”, expone Juan Cisneros, un microempresario que busca otra oportunidad de trabajo después de verse obligado a cerrar un local de material de albañilería y construcción, porque teme por su seguridad y la de su familia.

Y es que los problemas de inseguridad, marginación y pobreza han aumentado exponencialmente durante la última administración en el estado; dichos problemas han derivado en molestias de violencia y narcotráfico. La ciudad ha sido una plaza disputada por Los Zetas, quienes han usado diferentes regiones como la Huasteca potosina, la zona media y el altiplano como escondites perfectos para realizar sus operaciones criminales.

Para desgracia de la población, que ha sido profundamente afectada por “los de la letra” —como les dicen por acá—, es sabido que los de la clase política generan nexos con los delincuentes. Ahí está el caso del hijo de Ricardo Gallardo Juárez, próximo presidente municipal electo: José Ricardo Gallardo Cardona, alcalde con licencia en Soledad de Graciano Sánchez, quien fue detenido en enero de 2015 por la PGR y llevado al Cefereso de Hermosillo, Sonora, por presuntos nexos con la delincuencia organizada.

Por estos motivos, Juan Cisneros dice que, pese a haber emitido su voto, está decepcionado de la clase política que es indiferente e insensible a las problemáticas ciudadanas y, además, corrupta. Aunque no ve claro el futuro, piensa que la solución a los problemas de su ciudad está en manos del gobierno que hasta el momento no se preocupa por garantizar empleo bien remunerado que permita mejorar la calidad de vida de la gente potosina. Sobre todo la de los jóvenes y los más pobres de la entidad, quienes al no encontrar trabajo deciden formar parte de las filas del narco y el crimen organizado. “Ya no estudian. Para qué si de narco se gana más”, se lamenta al tiempo que una mejor educación y desarrollo social urgen ser implementados.

“El dinero que nos quitan Los Zetas va a parar a los del gobierno, así los dejan trabajar a gusto, así se los echan a la bolsa, y uno es el que se jode y se queda sin nada”, remata el potosino.