Londres exige a EPN velar por Derechos Humanos

El presidente mexicano Enrique Peña Nieto fue agasajado este martes con lo mejor del protocolo británico, en el primer día de una visita de Estado en que la situación de los derechos humanos asomó la cabeza.

La jornada concluyó con un banquete ofrecido por la reina Isabel II en el palacio de Buckingham, donde el presidente y su esposa, Angélica Rivera, se alojarán hasta el jueves.

Unos 170 invitados participaron en la cena, en cuyo menú hubo lenguado “a la diplomática”, solomillos de cordero, hinojo gratinado, papas a la panadera, ensalada y torta de chocolate y especias.

“Nos sentimos orgullosos de haber sido el primer país europeo en reconocer la independencia de México”, dijo la reina, que acabó su discurso pidiendo un brindis por su invitado, como reza la tradición.

Peña Nieto agradeció a la reina “la cálida y emotiva recepción” dispensada.

La cena fue la culminación de una primera jornada que empezó cuando un Peña Nieto sonriente y animado llegó después de mediodía al palacio de Buckingham en la misma carroza que la reina Isabel II, de 88 años.

En la carroza que les seguía viajaban el marido de la reina, el príncipe Felipe de Edimburgo, y la esposa de Peña Nieto, Angélica Rivera.

Los miles de turistas que suelen acudir al palacio a ver el cambio de guardia, se encontraron con un espectáculo mejor, el protocolo pomposo de las visitas de Estado, algo que no sucede más que dos veces al año.

Hubo salvas de cañón, guardia real montada y a pie -los miembros de esta última con sus famosos sombreros hirsutos alargados- y una banda de música.

Entre los curiosos había mexicanos cuyas palabras reflejaron la impopularidad de Peña Nieto.

“La visita puede que le mejore la imagen en el exterior, pero en México no la arregla”, dijo uno de ellos, Héctor del Castillo, de la capital mexicana.

“Hay violencia, el país está triste, y como dependemos del petróleo y los precios están bajos, amenaza crisis económica”, agregó.

Manifestantes toman Downing Street.

Unas 150 personas se manifestaron por la tarde ante Downing Street, la residencia del primer ministro, justo cuando Peña Nieto reivindicaba el compromiso de su gobierno con los derechos humanos en el Parlamento británico.

“Nuestra democracia no ha estado exenta de dificultades”, admitió el presidente, recordando que, “en el pasado reciente, vivimos momentos de dolor por hechos de barbarie cometidos por el crimen organizado”.

“Estos actos delictivos han hecho evidente que tenemos que seguir fortaleciendo el Estado de Derecho”, dijo Peña Nieto en un salón de la Cámara de los Lores, la cámara alta.

Ante Downing Street, los manifestantes pedían “justicia” y contaban hasta 43 en recuerdo de los estudiantes desaparecidos –y probablemente asesinados, según la justicia– en Iguala, en el estado de Guerrero.

(Con información de AFP)